La previsión se ha cumplido y la nieve ha hecho acto de presencia en Zamora. A primera hora de este miércoles, entre las siete y las ocho de la mañana, los copos han comenzado a caer con mayor intensidad y ya se puede ver cómo cuajan en coches, tejados y algunas zonas elevadas de la ciudad, dejando una imagen que no ha pasado desapercibida para los madrugadores.
Tras varios días de lluvia persistente, el descenso de las temperaturas ha sido suficiente para que el agua se transforme en nieve. El resultado es un manto blanco que empieza a cubrir superficies y que confirma lo que se venía anunciando: la bajada de la cota de nieve iba a traer sorpresas a mitad de semana.
Aunque por el momento la nevada no está siendo intensa, sí es visible y constante, lo que ha provocado que muchos vecinos se encuentren esta mañana con los coches cubiertos y los tejados blancos. Las redes sociales no han tardado en llenarse de fotos y comentarios celebrando la estampa invernal, poco frecuente en el casco urbano.
La situación invita a extremar la precaución, especialmente en las primeras horas del día, cuando el frío puede provocar placas de hielo en calzadas y aceras. Aun así, la nieve ha llegado sin causar incidencias destacables, más como una postal invernal que como un episodio complicado.
Zamora despierta así este miércoles con un ambiente plenamente invernal, confirmando que, al menos por hoy, la lluvia ha dado paso a la nieve y el invierno se deja notar de verdad.











