Prometió hablar en el campo, revertir las críticas y «echarle ganas, corazón y coraje». Aseguró que cambiaría todo su palmarés —tiene dos Champions con el Real Madrid— por ascender con la UD Las Palmas y aunque no quiso mojarse con las cifras el día de su presentación, lo que sí hizo fue comprometerse con el escudo, ese que adora desde que era un niño e iba con su padre al Insular. «Prometo sudar esta camiseta hasta que no pueda más. Daré todo lo que tengo dentro. Seguro que llegarán los buenos resultados. Estoy a disposición de cualquier rol, que marcará el rendimiento. Lo que decida el míster es totalmente respetable», expresó el 26 de julio de 2025 en Barranco Seco.
Jesé, abrazado a Pejiño, celebra su gol con la UD Las Palmas en el Ibercaja Estadio de Zaragoza / LOF
Y cumplió con su palabra. El Jesé más maduro ha vuelto a la UD Las Palmas para callar bocas. Para demostrar al son de goles, para hacer enloquecer a la afición y para intentar llevar en volandas a la UD a Primera División. Terminó el 2025 siendo titular y marcando dos goles, y empezó el año nuevo de la misma manera: siendo titular y abriendo la lata en el Ibercaja Estadio. Suma tres goles en tres titularidades y acecha la marca de Lukovic, Clemente y Ale García con cuatro y cinco tantos respectivamente. La confianza en sí mismo ha sido clave: esa que ha tenido para aceptar las decisiones, para dar lo mejor de sí cuando salía al terreno de juego para disputar dos, cuatro o seis minutos o para dejarse la piel cuando le tocaba adoptar el papel de héroe desde el inicio.
Su rol en la UD ha ido cambiando conforme han ido transcurriendo los meses y lleva ocho partidos siendo protagonista, ya sea disfrutando de más o de menos minutos. Quizás el delantero que anhelaba la UD, ese que ha buscado en otras ligas y categorías, estaba en casa camuflado y con ganas de hablar en el terreno de juego, el sitio donde este curso ha demostrado la calidad que sigue teniendo. Ayer por la tarde le bastaron 20’ de acción para volver a poner sus credenciales sobre la mesa, para hacer que la afición vuelva a creer, a soñar. Una unión Pejiño-Fuster-Jesé para celebrar el primer gol del 2026 y la tercera diana de un Bichito que esta de vuelta.
De las críticas a ser el ave fénix
En el Ibercaja Estadio de Zaragoza firmó 62’ de autor y su trabajo ha hecho que la afición haya pasado de las críticas, a hablar de los poderes del ave fénix cuando se refieren a él. Un pájaro mítico que hace referencia al renacimiento, inmortalidad y transformación y que ahora hace recordar a un Jesé que sufrió antes de brillar. Que tuvo que luchar y remar a contracorriente para conseguir hacerse un hueco en una UD Las Palmas repleta de delanteros. Ahora, con tres titularidades consecutivas —Ceuta, Cultural Leonesa y Zaragoza— y tras haber robado el puesto a Lukovic, Jesé sigue teniendo los pies en el suelo, consciente de que en la UD de Luis García nadie es indiscutible (a excepción de Barcia, que es el único futbolista amarillo que lo ha jugado todo este curso).

Jesé Rodríguez / LOF
La UD, si quiere, tiene a un Bichito para rato. Porque Jesé no quiere decir adiós todavía y el colgar las botas no está en sus planes. Tras su doblete en el Estadio de Gran Canaria ante la Cultural expresó sentirse bien. «Me encantó volver a marcar con la UD [lo hizo cinco años después]. Voy a seguir trabajando para que vuelva a suceder». Y su deseo se hizo realidad a golpe de balón. «Hay mucho trabajo. Agradecido a mis compañeros, me ayudan día a día y me hacen disfrutar. Agradecido también con la confianza del míster. Hoy me tocó meter un gol, pero esto ya pasó, ahora hay que pensar en el siguiente partido», comentó ayer tras el partido.
Un Jesé Rodríguez renacido, renovado e inspirado. Un veterano con capa de héroe que ha sabido respetar los tiempos, mantener la calma y ser fiel a su palabra, esa que dio cuando regresó a la UD Las Palmas a finales de julio como una bomba de relojería. Prometió hablar en el campo y se le está dando bien. Tres goles que van al alza y que acercan al equipo de su niñez a lo más alto de la tabla.
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