La auténtica pesadilla es llegar al trabajo y descubrir que a todos tus compañeros les ha tocado un premio del Sorteo de la Lotería de Navidad… a todos menos a ti, precisamente porque este año decidiste confiar en la probabilidad y pensar que, total, no iba a tocarte nada. Esto le ocurrió a algunos de los trabajadores de la cafetería de El Corte Inglés de Siete Palmas, en Las Palmas de Gran Canaria donde se estrenó el sorteo de la fortuna en el Archipiélago. Antonio Güímar, jefe del local, asegura que “llevamos el décimo desde que se inauguró el centro en el año 2000 y nunca hemos perdido la fe, pensábamos que estaba gafado”. Aunque en esta ocasión “compraron menos trabajadores, pero al menos 10 de ellos sí”, explica Güímar. Uno de ellos fue Genaro Medina que gritaba de un lado a otro de la cafetería: “¡Me tocó, me tocó! 25 años comprándolo y por fin me tocó”.
La hora menos en Canarias dio ventaja a la diosa de la fortuna de cruzar el Atlántico y llegar a las Islas, porque en hora peninsular la suerte tardó en llamar a la puerta hasta las 10.44. El Sorteo de la Lotería de la Navidad arrancó con una pedrea, para algunos, infinita. Cada vez que uno de los niños del colegio San Ildefonso miraba una bola de madera de boj se detenía por un instante el Teatro Real en Madrid para escuchar un definitivo «mil euros» que sabía a poco para muchos. El primer sobresalto, a las 8.20, no levantó a ningún canario del sofá. La suerte del primer quinto pasó de largo por el Archipiélago y solo tocó en la administración Barquillo, en Madrid, con el 70048. Lo mismo ocurrió a las 8.53 con el 78477 que repartió 200.000 euros en un cuarto premio que cruzó el sur, para llegar a Jaén; hasta alcanzar el norte, desde Vizcaya a Barcelona, pasando por Valencia, Burgos y Madrid, entre otros.
El Sorteo de la Lotería de la Navidad dejó un pellizco de los 2.772 millones de euros que repartió por todo el país en Canarias. Eso sí, ni gota del Gordo. Primero sorprendió el 60649 a las 9.44 con un quinto premio en la administración de lotería de El Corte Inglés en el Centro Comercial de Siete Palmas. Mientras que en los templos de la esperanza, como la gasolinera de la Chasnera, con 13 años de suerte, los nervios se apoderaron del personal de la estación de servicio. Y es de entender, porque no fue hasta las dos horas de sorteo cuando se cantó el 77715 y el 66049 con los que en el kilómetro 54 de la Autopista del Sur de Tenerife se repartían 350.000 euros con los siete décimos del tercer premio y 6.000 euros de un quinto.
El 777 de la suerte también tocó en el Castillo del Romeral, y en Yaiza, Lanzarote, con el quinto 77715. María José García, que tomó las riendas del negocio familiar de su tío en 2013, reconoce que “Castillo del Romeral es un pueblo afortunado”. Una vez conoció que había caído el quinto premio, García mandó de inmediato a su marido a que fuera a buscar su sombrero de la suerte, con el que posa para las fotos con los vecinos que poco a poco se acercaban a su bazar. Con el sombrero llegaron también una botella de champán, los vasos y unos dulces de la mano de su amiga Pino. Que como ella, también tuvo la misma intuición desde aquel día de agosto en el que les sonrió la fortuna. “Tuvimos un sexto sentido que nos decía que en Navidad nos toca. Y llegó”, reconoce con una sonrisa.
El tercer premio 90693 estuvo más repartido: Santa Cruz de Tenerife, Los Realejos, La Victoria de Acentejo, Icod de los Vinos, Granadilla de Abona y La Laguna, en Tenerife; Las Palmas y San Bartolomé de Tirajana, en Gran Canaria, y Frontera, en El Hierro. Mientras que el cuarto premio 25508 volvió a quedarse en una Isla y tocó solo en La Matanza de Acentejo, en Tenerife. Por último, el sorteo dejó el octavo quinto en El Corte Inglés de Siete Palmas, en Gran Canaria, bajo el 60649.











