El misterio de mona lisa

Habría que suponer que Mona Lisa, inquilina de honor del Museo del Louvre, andaría estos días con la sonrisa torcida si Leonardo no se la hubiera dejado eternamente congelada. El robo de las joyas de la Corona francesa, hace una semana, se produjo en la galería Apolo, relativamente alejada de la sala de los Estados, donde se exhibe «La Gioconda», pero la conmoción que ha hecho temblar al país no habrá dejado de sentirse donde ella está.

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