Todas las mañanas es el mismo proceso: el Mediterráneo despierta, el primer rayo del sol se abre paso entre las montañas del interior, toca los olivos que aún guardan el rocío de la noche y enciende la piel de la aceituna. Todo se pone en marcha en ese momento. No solo aquí en el valle, también en el mar, que empieza a recibir visitantes, o en las calles de Alicante, que empiezan a llenarse de vida.
Esta tierra vive de su equilibrio. Entre el azul intenso del mar y el verde de las sierras, entre el bullicio del puerto y el silencio de los bancales. Esa armonía, esa mezcla de tradición y vanguardia, de calma y movimiento, define el espíritu mediterráneo. Y de alguna manera también el de Lexus.
En las montañas de Relleu, al abrigo de la Sierra de Aitana, la naturaleza dicta su propio ritmo. Allí los olivos se trabajan con respeto, con la sabiduría de generaciones que entienden que el lujo auténtico es el que se mide en tiempo y en paciencia.
El lujo de un aceita fraguado con tiempo y paciencia
Cada aceituna, antes de convertirse en aceite, vive un proceso que combina precisión, tradición y pasión. Hugo, ingeniero agrónomo, supervisa el momento exacto de la recolección, cuando el fruto alcanza su punto perfecto. No hay margen para el error, porque de esa pureza depende el carácter del aceite, su aroma, su textura.
Ese mismo cuidado es el que, a miles de kilómetros, guía la mano de Suganuma, uno de los 19 maestros Takumi que trabajan para Lexus en Japón. Su oficio no se aprende en manuales: se transmite a través de la experiencia, de la constancia, de nada menos que 60.000 horas dedicadas a perfeccionar un gesto.
Katsuaki Suganuma, uno de los 19 maestros artesanos de Lexus. / Lexus
Ambos, el maestro del aceite y el maestro del automóvil, comparten la misma búsqueda: la de alcanzar la excelencia a través del detalle, en ese viaje en el que la perfección es algo más que un punto de llegada. Es un camino, una actitud.
Lexus, el cuidado del detalle y la innovación
El Lexus NX 350h encarna esa filosofía. Su diseño, marcado por líneas firmes y una personalidad inconfundible, está guiado por la filosofía Tazuna, que entiende la conducción como un acto de conexión total entre el conductor y el vehículo. Cada curva, cada respuesta de su motor híbrido, hace sentir en armonía. Tnato cuando recorre la Sierra de Aitana como cuando contorna la costa de Altea.

Lexus NX 350h y 450h, el Crossover Premium de Lexus. / Lexus
Hace sentir una armonía como la que se siente al probar el primer aceite recién prensado. Y es ahí donde Lexus y el Mediterráneo se encuentran casi sin esperarlo: en la búsqueda constante del cuidado del detalle, la calma, lo artesano y la innovación.














