Las pensiones volverán a subir en 2026. La revalorización ligada al IPC rondará el 2,6 %, según las previsiones del Gobierno, lo que supone un pequeño alivio para millones de jubilados que han visto cómo el coste de la vida se ha disparado. En términos prácticos, esto equivale a unos 35 euros más al mes de media, o lo que es lo mismo, alrededor de 450 euros más al año contando las pagas extra.
Pero no todo será una buena noticia: la edad legal para jubilarse también aumentará y el sistema de cotización sufrirá cambios.
Un incremento que marca el inicio de una nueva etapa
La subida entrará en vigor el 1 de enero de 2026, y el porcentaje final se confirmará a finales de noviembre, cuando el Instituto Nacional de Estadística publique el dato oficial del IPC medio.
Si se cumplen las previsiones, una pensión media de 1.250 euros pasará a situarse en torno a 1.285 euros mensuales, lo que supondrá unos 35 euros más al mes y cerca de 450 euros al año.
Las pensiones mínimas y no contributivas también subirán más de lo habitual para acercarse al umbral de pobreza europeo, mientras que las máximas ganarán un pequeño plus del 0,115 %. En total, el Estado tendrá que destinar unos 8.000 millones de euros adicionales para cubrir la revalorización y las 400.000 nuevas jubilaciones previstas para 2026.
Cambia la forma de calcular la pensión
Uno de los grandes giros llegará con el nuevo método de cálculo. Desde 2026, los futuros jubilados podrán elegir entre dos opciones: mantener el sistema actual, basado en los últimos 25 años cotizados, o acogerse al nuevo modelo, que tiene en cuenta los últimos 29 años, excluyendo los dos peores años de cotización.
Esta medida busca compensar los periodos en los que los trabajadores han tenido lagunas laborales o sueldos más bajos, y se aplicará de forma progresiva hasta 2040.
También cambia la edad de jubilación: quienes no alcancen los 38 años y 3 meses cotizados deberán esperar hasta los 66 años y 10 meses, mientras que quienes sí lo hagan podrán retirarse con 65 años.
A ello se suma el aumento del Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), que pasará del 0,7 % al 0,9 %. Es decir, trabajadores y empresas aportarán un poco más para reforzar la llamada “hucha de las pensiones”.
El envejecimiento de la población y el aumento de las jubilaciones obligan a equilibrar ingresos y gastos, y las nuevas medidas pretenden asegurar que el sistema siga siendo viable.











