Virginia ha sido víctima de dos estafas. La primera, la de un constructor que nunca terminó la obra de su casa y, la segunda, la de un pastor que se ganó su confianza.
Después de confesarle al pastor que había perdido 11.000 euros por culpa del constructor, este se presentó como su salvación. Además de ser una persona de su confianza, le prometió que él podría terminar la obra, por lo que Virginia no dudó en darle más de 12.000 euros.
Cuando Virginia vio cómo estaba su casa, se quedó en shock. El pastor aseguraba que se había gastado todo el dinero en materiales, pero su casa estaba destrozada: techos abiertos, paredes derribadas y la cocina y el baño destruidos. «La pesadilla fue aumentando, tuve ganas de quitarme la vida«, asegura, entre lágrimas.
Ahora, Virginia ha perdido más de 23.000 euros y está desesperada: «Me ha dolido mucho, me he sentido estafada también a nivel emocional«. ¿Logrará recuperar el dinero que le han estafado y cerrar sus heridas?














