El Río Breogán puso punto final a 23 años sin ganar al Real Madrid en el Palacio, y el conjunto gallego se impuso en la capital por 97-101. Los de Luis Casimiro fueron capaces de anotarle 86 puntos al equipo de Sergio Scariolo entre el segundo y el último cuarto, y Aleksandar Aranitovic y Dominik Mavra, con 19 y 16 puntos, respectivamente, se vistieron de hérores para el conjunto lucense. El cuadro local no contó con Edy Tavares, Usman Garuba, David Kramer y Gabriel Deck, y Sergio Llull, con 20 tantos, y Alex Len, con 17 puntos y nueve rebotes, fueron los más destacados.
El Real Madrid arrancó como un tiro de la mano de Mario Hezonja y Chuma Okeke. Ambos compartieron presencia en el quinteto inicial, y tras un triple de Theo Maledon, los de Sergio Scariolo se situaron ocho arriba en el marcador (18-10). Pese al gran arranque blanco, el conjunto gallego se rehizo con un triple de Aleksandar Aranitovic y otra canasta de Francis Alonso que sirvieron para cerrar el primer asalto con un 18-15 favorable a los locales.
Mario Hezonja, en el partido de Liga Endesa ante Río Breogán / ACB Photo – Victor Carretero
Un segundo cuarto con muchos puntos
En el segundo periodo, ambos equipos se dejaron ir en ataque y descuidaron las defensas. Alberto Abalde, con siete tantos en el cuarto, llevó la batuta anotadora del Real Madrid (36-29). Pero ‘Breo’ no se arrugó, y a base de acierto y de buen trabajo en el rebote, el conjunto de Luis Casimiro se fue acercando en el electrónico y en ningún momento le perdió la cara al encuentro.
Andrés Feliz se apuntó el último acierto de la primera mitad desde el tiro libre, y tras un empate a 28 en el cuarto, el Real Madrid se fue a vestuarios con una renta a favor de tres puntos (46-43).
No logró ajustar Scariolo su defensa en el tercer cuarto, y Breogán aprovechó para darle la vuelta al marcador. Bakary Dibba y Dominik Mavra fueron protagonistas para el conjunto lucense en el cuarto. Un contraataque culminado por el primero situó a los de Casimiro por delante (58-59). El croata, con dos triples, situó el +4 (67-71) con el que ambos equipos entraron al último asalto.

Dominik Mavra, ante el Real Madrid / ACB Photo – Victor Carretero
Breogán empieza a soñar con la victoria
El Real Madrid volvió a hacer aguas en defensa encajando 28 puntos, y los de Scariolo estaban obligados a mejorar su imagen para no terminar la semana con derrota. Y la situación, lejos de mejorar, empeoró. Aranitovic convirtió tres tiros libres que enfadaron al entrenador italiano. Protestó en la siguiente acción, se llevó una técnica, y un alley-oop culminado por Danko Brankovic situó un 69-79 que obligó a Scariolo a detener el choque. Quedaban ocho minutos y medio para el bocinazo final.
El Madrid reaccionó, con un parcial que pudo ser mayor si Trey Lyles y Alex Len hubiesen culminado los tiros libres adicionales de un par de 2+1 consecutivos. Brankovic y DeWayne Russell se mostraron valientes para el conjunto visitante, y Breogán seguía 10 puntos arriba (77-87) a cuatro minutos y medio para el final.
Andrés Feliz y Sergio Llull redujeron la desventaja a la mitad en un abrir y cerrar de ojos, pero era la tarde de Breogán y no la de la defensa blanca. Dos aciertos exteriores de Andric y Aranitovic colocaron el +11 (84-95) que, a falta de dos minutos y medio para el bocinazo final, parecían ser definitivos. Llull y Feliz no se rindieron, y con seis puntos consecutivos obligaron a Casimiro a pedir tiempo muerto: a falta de un minuto y 19 segundos, el Madrid se había puesto a tan solo cinco tantos (90-95).
A Breogán se le estaba empezando a hacer demasiado largo el final de partido, y Llull, con otro triple, hizo temer lo peor al conjunto gallego. No le tembló el pulso a Mavra para contestar desde más allá del 6,75, pero tres tiros libres del balear pusieron el 96-98 con el que se entró al medio minuto final del duelo. Mavra se dejó un tiro libre, y la última posesión fue para el Real Madrid.
Remontada blanca incompleta
Procida erró un triple del que Lyles capturó el rebote ofensivo. El canadiense falló bajo aro, pero capturó su propio rebote para lograr un 2+1 que podía mandar el encuentro a la prórroga. Los árbitros revisaron la jugada y señalaron la personal anterior al tiro, por lo que se mantenía el 96-99. Anotó el primero, falló el segundo, y en el rebote le señalaron personal a Feliz sobre Andric. Al serbio no le tembló el pulso desde el 4,60, y tras un final de infarto, la victoria voló hacia Lugo por 97-101.
















