A menos de tres semanas para el 9 d’Octubre, las celebraciones institucionales por el día de la Comunidad Valenciana están en el aire. Las protestas que se prevén contra el president Carlos Mazón por su gestión de la dana tienen en alerta al Consell (también a Gobierno y ayuntamiento) y a día de hoy nadie del Ejecutivo valenciano garantiza dónde se celebrará la tradicional entrega de premios, que siempre ha tenido lugar en el Palau de la Generalitat. Tampoco es segura la presencia del propio Mazón en la procesión cívica, otro punto central de los festejos.
Según ha podido saber Levante-EMV, el gobierno del barón popular contempla la posibilidad de trasladar ese acto solemne a la Ciudad de las Artes y las Ciencias, lo que supondría toda una anomalía histórica que, además, alejaría al jefe del Consell del centro de la ciudad, donde se concentran los festejos y la ciudadanía.
Es previsible que los galardones, en el primer 9 d’Octubre tras la riada del 29-O, tengan una estrechísima –si no total– relación con la dana. Un factor que podría generar problemas de aforo en el Palau y a la vez, de paso, servir de pretexto a Presidencia para el cambio de escenario en busca de dar cabida a todos esos sectores de la sociedad civil que previsiblemente sean reconocidos durante la entrega de premios.
¿Pisará la calle Mazón?
Este cambio de localización tendría además otras derivadas, pues podría complicar la presencia de Mazón en el otro gran acto de la jornada, la citada procesión cívica en la que las autoridades desfilan junto a la Real Senyera por el centro de València. De ser así, Mazón volvería a ausentarse de otro festejo masivo a pie de calle, la tónica habitual del president desde el fatídico 29 de octubre.
El problema, más allá de posibles escenas de contestación social por la gestión de la emergencia, vendría por los horarios. Es habitual que el acto de premios de la Generalitat termine solapándose con el inicio de la procesión cívica, que depende del Ayuntamiento de València, por lo que de repetirse esta situación el jefe del Consell tendría muy complicado llegar puntual al arranque, ya que el trayecto al consistorio desde la Ciudad de las Ciencias es sensiblemente más largo que desde el Palau.
De hecho, la ‘tradición’ es que los líderes municipales, en este caso con la alcaldesa María José Catalá a la cabeza, se ausenten a mitad de la entrega de galardones para poder estar a tiempo en la bajada de la senyera. También se han habilitado en ocasiones microbuses para que los cargos autonómicos, que sí que permanecen hasta el final del acto, puedan llegar más rápido al desfile.
Inquietud por las protestas
Esa caminata es el momento que más inquieta a la Generalitat, pues es cuando mayor cercanía hay entre los políticos y la calle y, por tanto, mayor es la exposición a incidentes. No sólo la administración autonómica está ojo avizor ante posibles altercados. La delegación del Gobierno, encargada del grueso de la seguridad, también es conocedora del clima de tensión existente en torno a la figura de Mazón, al igual que el ayuntamiento.
Preguntada esta semana sobre esa presencia de Mazón en la procesión cívica, la vicepresidenta y portavoz del Consell, Susana Camarero, recordaba que el president «ha acudido todos los años» a este evento y, sin pillarse demasiado los dedos, aseguró que «de momento, normalidad».
Como siempre, serán las fuerzas del orden las que recomienden el dispositivo de seguridad a desplegar en función de las amenazas o riesgos detectados. La reunión clave será el 1 de octubre, cuando delegación del Gobierno y consistorio han acordado celebrar la Junta Local de Seguridad, en la que se concretarán los medios a movilizar. Fuentes consultadas explican que se ha apurado al máximo para fijar el encuentro, en busca de tener ya constancia de todas las manifestaciones comunicadas.
La procesión cívica no ha estado exenta de tensión en los últimos tiempos. Especialmente durante los ocho años de la alcaldía de Joan Ribó (Compromís) y PSPV, donde ha sido habitual ver a grupúsculos de extrema derecha insultar a dirigentes de la izquierda valenciana.
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