El Real Betis debía aprender a vivir sin Isco Alarcón, que estará varias semanas alejado de los terrenos tras sufrir una nueva fractura en su peroné izquierdo en el último amistoso de la pretemporada. Con Aitor Ruibal sobre el césped parecía que todo iba a ser mucho más fácil. Pero el Elche, que en ningún momento bajó los brazos, hilvanó una gran acción a uno-dos toques en el área bética para que Germán Valera rescatara un punto valiosísimo en el regreso del Elche a Primera (1-1).
Con Altimira y Ricardo Rodríguez – que por ahora le come la tostada a Junior Firpo – se plantó el Betis en un Martínez Valero abarrotado, con ganas de ver buen fútbol. Fueron, sin embargo, los de Eder Sarabia quienes llevaron la batuta en los primeros compases de partido. El cuadro bético, eso sí, aprovecharía las imprecisiones de los locales para aproximarse al área de Dituro. Y en una de esas acciones, llegó el tanto visitante.
Ruibal no fue suficiente
El de Sallent – como Joan Garcia – volvió a demostrar en el Martínez Valero que rendirá dondequiera que Manuel Pellegrini lo ubique. Riquelme telegrafió un pase buenísimo al desmarque de Ruibal a la espalda de la zaga ilicitana, que definió como si llevase toda la vida siendo un ‘9’, regateando a Dituro y marcando a placer.
El Elche trataba de continuar inquietando al Betis, gozando, incluso, de cierto dominio en el partido, que no pudo traducir en ocasiones. No le perdió la cara al partido y, ante un Betis que perdonó en exceso, sacó petróleo de una gran acción combinativa para batir a Pau López.
Los de Pellegrini se dejaron dos puntos por el camino tras no ser capaces de sentenciar el encuentro. Fueron claramente de más a menos, impusieron un ritmo menor en el segundo tiempo y permitieron que el Elche – que sumará pólvora en su ataque con las recientes llegadas de Rafa Mir y André Silva – se creciera y viese recompensada su insistencia y valentía con un empate.











