Son muchos los padres que tienen que pasar por el duelo de ver nacer a su hijo muerto o que este pierda la vida en los meses de gestación. En estos casos, la mujer tiene que dar a luz al bebé muerto y despedirse de él en menos de media hora.
Es el caso de Natalie, que un día le dijeron que su bebé no tenía latido y tuvo que parirlo sin vida. La mujer y su pareja lo pasaron muy mal porque no tuvieron tiempo para estar con su hijo y simplemente tienen el recuerdo de 5 fotos.
Por eso, Natalie ha creado la iniciativa de las cunas de los abrazos en España. Esta se trata de una cuna refrigerada en la que se puede mantener al bebé sin vida un tiempo para que los padres puedan darle su último adiós y pasar el duelo.
«He pasado cuatro pérdidas y una de ellas era un parto a término», cuenta Natalie, «Tuvimos muy poco tiempo para despedirnos. Necesitaba un poco más de guía por parte de los profesionales». «Con la cuna fría hubiera podido hacerlo más tranquila».














