Con la llegada de un nuevo hijo se presentan nuevos gastos. Sin embargo, también surgen oportunidades fiscales que pueden suponer un importante alivio económico. Una de las más destacadas es la deducción del IRPF por nacimiento o adopción de hijos, que permite a madres y padres recuperar hasta 800 euros o más en la declaración de la renta, dependiendo de la comunidad autónoma en la que residan.
A nivel estatal, existe una deducción general de hasta 1.200 euros anuales para madres trabajadoras con hijos menores de tres años, contemplada en el artículo 81 de la Ley del IRPF. Esta ayuda, gestionada por la Agencia Tributaria, se puede percibir de forma anticipada o aplicarse directamente en la declaración de la renta. Sin embargo, lo que muchos contribuyentes desconocen es que, además de esta deducción estatal, existen beneficios fiscales regionales que pueden sumarse y aumentar considerablemente la devolución de Hacienda.
Deducciones autonómicas
Cada comunidad autónoma establece sus propias deducciones por nacimiento, adopción, acogimiento o número de hijos. Por ejemplo, en Baleares, las familias pueden deducir hasta 800 euros por el primer hijo, cantidad que aumenta con cada nuevo nacimiento. En Cantabria, la deducción asciende a 1.400 euros durante el año del nacimiento y los dos ejercicios siguientes, aunque no es compatible con la deducción estatal.
Varias personas son atendidas en la Agencia Tributaria para presentar la declaración de la renta correspondiente al ejercicio de 2022, en la Administración de Hacienda de Montalbán, a 1 de junio de 2023, en Madrid (España). / EUROPA PRESS
En Castilla y León, los importes son aún más generosos, con deducciones de hasta 3.300 euros por hijo en localidades con menos de 5.000 habitantes. En Galicia, las familias pueden deducirse hasta 2.400 euros por el tercer hijo, una cantidad que incluso se duplica en casos de discapacidad. Por su parte, comunidades como Madrid, Andalucía, Cataluña o la Comunidad Valenciana ofrecen deducciones que oscilan entre los 150 y los 721 euros, en función del tipo de familia y la situación del menor.
Cómo solicitar la deducción en la declaración de la renta
Para acceder a estas deducciones, es imprescindible realizar correctamente la declaración de la renta y seguir una serie de pasos a través de Renta WEB, el sistema digital de la Agencia Tributaria. Lo primero es reunir la documentación necesaria: DNI, libro de familia, certificado de empadronamiento, justificantes de gastos (guarderías, educación infantil, etc.) y certificado de empresa para acreditar que uno de los progenitores trabaja.
Una vez dentro del borrador de la renta, se deben revisar los datos personales y familiares, incluyendo a los hijos menores de tres años, y acceder al apartado de deducciones autonómicas. Ahí se selecciona la comunidad autónoma de residencia y se marcan las deducciones aplicables. Es fundamental incluir los gastos específicos, como guarderías, y los datos bancarios para recibir la devolución correspondiente.
Quién puede beneficiarse de esta devolución de hasta 800 euros
Estas deducciones están dirigidas principalmente a familias con hijos menores de tres años, aunque muchas regiones amplían los beneficios a familias numerosas, monoparentales o con hijos con discapacidad. También es importante destacar que estas ventajas fiscales no están limitadas a las rentas más bajas: trabajadores con diferentes niveles de ingresos pueden beneficiarse de ellas, siempre que cumplan los requisitos establecidos por su comunidad autónoma.
En el caso de madres trabajadoras, la deducción estatal de hasta 1.200 euros puede percibirse mensualmente (100 euros al mes) o aplicarse en la renta anual. Si a eso se le suma una deducción autonómica, el ahorro puede superar los 2.000 euros anuales en algunas regiones. De ahí la importancia de revisar con detalle el borrador de la renta y aplicar todas las deducciones posibles.








