La exvicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría se sumó a sus compañeros de gabinete bajo la presidencia de Mariano Rajoy y negó tener conocimiento de la existencia de «ninguna operación patriótica» o política que investigara a los que discrepaban del PP, como Podemos, o a los independentistas catalanes, en lo que se conoce como ‘Operación Cataluña’ . «Me tocó ejercer el poder, pero nunca lo disfruté. Yo nunca he despacho con [el exdirector general de la Policía] Ignacio Cosidó. Nunca he despachado con [el principal imputado en las cloacas policiales, José Manuel] Villarejo», aseveró.
Sáenz de Santamaría rehusó su derecho a realizar una primera intervención y se limitó a contestar a la líder de Podemos, Ione Belarra, que le dirigió fuertes críticas. La exvicepresidenta aseguró que para ella «esa policía nunca ha existido» y subrayó que se dedicó «a trabajar para deja el país mejor de lo que lo encontró con pleno respeto a la democracia».
«En el tiempo que he estado en política he defendido la Constitución y las leyes. Que debía ser la guía de toda la democracia No tenía interés en investigar a ningún responsable político, cumplía mi tarea con arreglo a la Constitución conforme se me tenía encomendado», aseguró.
Defendió los recortes que tuvo que realizar, porque en 2011, al llegar al Gobierno «el país estaba al borde del rescate». Sostuvo que no ha tenido padres políticos y el único referente que reconocía era el presidente del Ejecutivo Mariano Rajoy, «un hombre recto y cabal».











