China ha decidido devolver el golpe a Donald Trump. El ministro de Finanzas del gigante asiático ha anunciado este viernes que impondrán aranceles adicionales del 34% a todas las exportaciones de Estados Unidos a partir del 10 de abril como respuesta a los gravámenes anunciados el miércoles por el presidente de EEUU, también de 34%, y que se suman a los previos ya impuestos del 20%.
Con este anuncio, Pekín suma nuevos aranceles a los ya anunciados el pasado 4 de marzo contra productos agropecuarios, en concreto, del 15% a importaciones como el pollo, el trigo y el maíz, y con el 10% la soja, el sorgo, la carne de res y cerdo, lácteos, frutas y verduras. Asimismo, el Ministerio de Comercio añadió aquel día a 15 compañías estadounidenses a una lista que exige un permiso especial para recibir material de doble uso civil y militar. Y otras 10 empresas recibieron la luz roja para cualquier tipo de actividad económica con China por venderle armas a Taiwán. Las medidas estarán vigentes el 10 de marzo y está previsto que le cuesten millones de dólares al sector primario estadounidense.













