He de reconocer que Cupra me sigue sorprendiendo cada vez que saca un modelo nuevo al mercado. En esta ocasión ha tratado de que no hubiera un salto tan grande en la gama Raval, pasando de los 136 CV del acceso “Plus” a los 226 CV de la versión deportiva del “VZ”. Lo hace con una versión que se acerca un poco a esta última, 211 CV, y un poco más de moderación. Se trata de la versión Endurance, que hemos tenido la oportunidad de probar por tierras asturianas.
Un simple vistazo sirve para enamorarse de su estética. Cuenta con una longitud contenida, 4,05, con un frontal que mantiene la estética del “morro de tiburón” y grupos ópticos Full LED que cuentan con la inconfundible firma lumínica en forma de triángulo, santo y seña de la identidad corporativa de la marca. En la zaga, los pilotos están unidos mediante una franja horizontal del tipo “coast to coast” y el logo de Cupra iluminado.
En la zaga, los pilotos están unidos mediante una franja horizontal del tipo “coast to coast” y el logo de Cupra iluminado. / R.R.
El interior está claramente orientado hacia el conductor. La posición al volante es ergonómica y marcadamente deportiva, realzada de serie por unos asientos “Sport” tapizados con tejidos 100% reciclados que combinan sostenibilidad y sujeción óptima. Las plazas traseras son generosas y, por si fuera poco, el maletero sorprende con una capacidad de 441 litros.
Es un vehículo que da un paso al frente en el aspecto tecnológico. Está presidido por una pantalla central de infoentretenimiento de 12,9 pulgadas equipada con un sistema operativo nativo basado en Android, complementada por un Digital Cockpit de 10,25 pulgadas configurable frente al conductor. Impresiona el sofisticado sistema de iluminación ambiental envolvente Smart Light Next Generation, que actúa como interfaz intuitiva de comunicación con el conductor.

El interior está claramente orientado hacia el conductor / CUPRA
El Cupra Raval Endurance equipa un motor eléctrico que está situado en el eje delantero con una potencia de 210 CV (155 kW, medida con la que tenemos que comenzar a familiarizarnos), entregando un par motor instantáneo de 290 Nm. Y es que una de las principales características de los vehículos eléctricos, es que la potencia la entregan desde el primer momento, a diferencia de los térmicos, que la van logrando poco a poco.
Con todas estas características, homologa una autonomía, en ciclo WLTP de 446 kilómetros, pudiendo conseguir algo más si nuestro recorrido habitual es en la jungla de la ciudad.
Acelera de 0 a 100 km/h en apenas 7,1 segundos y recupera de 80 a 120 km/h en unos fulgurantes 4,2 segundos. Detalles como el volante deportivo con botones satélite y levas para gestionar la retención y el frenado regenerativo, el selector Cupra Drive Profile y el sonido artificial de aceleración potencian de forma sobresaliente la conexión visceral entre hombre y máquina.

Cuenta con una longitud contenida, 4,05, con un frontal que mantiene la estética del “morro de tiburón” y grupos ópticos Full LED que cuentan con la inconfundible firma lumínica en forma de triángulo. / R.R.
Otra de las experiencias es ponerse a los mandos en carretera. La altura del chasis se rebaja en 15 milímetros, ensancha las vías en diez y adopta un tarado de suspensión exclusivo. El resultado, la dirección ofrece un tacto directo que invita a enlazar curvas con una confianza pasmosa.
El Cupra Raval Endurance no defrauda en carreteras reviradas, en donde notamos cómo el vehículo se agarra perfectamente a la carretera, no asusta y permite ganar confianza. Este modelo demuestra que la deportividad urbana, la sostenibilidad industrial “made in Spain” y las sensaciones al volante puras pueden coexistir.











