Thibaut Courtois pasó revista a la actualidad del Real Madrid en una entrevista concedida a Onda Cero en medio del parón de selecciones. El guardameta belga se ha quedado a las órdenes de José Mourinho tras pactar con su seleccionador, Mark Van Bommel, que no participaría en la Nations League para hacer un paréntesis de los compromisos internacionales y centrarse en el club blanco.
«Tenemos mucho hambre de volver a ganar trofeos. Eso es lo que te exige el Real Madrid. Es mi novena temporada y sigo pellizcándome de que estoy aquí», afirmó Courtois, que reconoció que su hijo de nueve años juega en las categorías inferiores del Madrid. «Está en el benjamín A, es pequeño todavía y le falta coger los centímetros de su padre. Juega de delantero, yo prefiero que no sea portera porque las comparaciones con su padre se le harían muy difíciles. Hay mucha maldad y le dirían que no es tan bueno como su padre, esas cosas a un niño le pueden hacer daño», apuntó.
El Balón de Oro
«Kylian se merece el Balón de Oro. Es un premio individual y no tiene tanta importancia haber ganado títulos. Si es así Carvajal podía haberlo ganado hace dos años porque lo ganó casi todo. Mbappé impresiona por su velocidad, por lo rápido que pasa a los jugadores con su velocidad, es como si ni siquiera estuvieran ahí. Además luego tiene sus goles».
Su paréntesis con Bélgica
«Hablé con Van Bommel, estuvo aquí conmigo. Entiendo que para un entrenador que acaba de llegar no es divertido escuchar eso, pero le expliqué mi razonamiento. En septiembre hay muchos partidos, con la selección Italia, Francia, Turquía y Francia, después Villarreal que es un partido complicado, Roma fuera, complicado, Sevilla difícil siempre, Leipzig, Clásico… Es que no paras. Siento que la Nations, con todo el respeto, es una competición en la que hay buenos partidos pero Zidane, rotó, Klopp dividió al equipo… Sin los amistosos es difícil probar nuevos jugadores en otro contexto, todos quieren ganar porque si no bajas de categoría…
«Van Bommel me dijo que no puede garantizarme el puesto si decido volver pero yo nunca he sentido que tengo el puesto garantizado, es la lucha de cada semana en el campo. Si me necesita en otros parones lo podemos hablar y puedo ir».
Su prioridad, el Madrid
«Me lesioné contra el City la temporada pasada, llevaba un año y medio sin lesiones y me dolió mucho. Yo me cuido, tengo fisio, entrenador personal, hago todo para estar bien. Tengo que cuidarme porque el que me paga es el Madrid. Yo amo jugar con mi selección, es mi país, sobre todo en Mundiales y Eurocopas que son algo muy bonito, pero al final, a quien le debo todo es al Real Madrid y yo quiero que aquí esté el mejor Courtois. No quiero llegar de un parón cansado y que contra el Villarreal no pare igual de bien porque vengo cansado. Es el respeto que le tengo al Madrid. Van Bommel lo entendió porque ha sido jugador».
Mourinho
«Para mí como entrenador es igual de bueno que cuando lo conocí en el Chelsea, quizás con ideas diferentes porque han pasado doce años y el fútbol ha evolucionado. Ahora quizás está más tranquilo en el día a día y también de cara a la prensa. Pero en el campo sigue apretando, en las charlas tácticas sigue apretando, diciendo las cosas a la cara como siempre ha hecho. Quizás está más tranquilo ahora, menos agitado»
Cómo ha evolucionado su carácter
«Yo antes me enfadaba más, si algo no me gustaba, si no entrenaba bien, si alguien no hacía algo bien… Ahora estoy más tranquilo. El año pasado fue difícil y si la gente me veía enfadado es como «uff, Tibu se ha enfadado, algo pasa». No puedes gritar siempre».
Su sinceridad ante los medios
«Cuando voy a la zona mixta hay cosas que no digo porque hay que proteger lo de dentro, no puedo matar al compañero o al equipo. Digo la visión del equipo y a veces me puedo equivocar. Yo soy el primero que soy autocrítico y si fallo soy el primero en decirlo sin problema. Si eres sincero contigo mismo también lo puedes ser con otro. No me hace vulnerable reconocer un error. Me pasó en la final de la Copa del Rey. No hace falta poner excusas, en los porteros los errores se pagan más caros que en los delanteros»










