- Una sección de 12 metros y 400 toneladas
- El banco de pruebas reproduce la navegación
- El avance dentro del programa S-80
Navantia ha completado en su astillero de Cartagena las pruebas del sistema de propulsión independiente del aire, conocido como AIP, instalado en la sección del submarino S-83 «Cosme García», según informa la empresa.
La campaña ha demostrado la integración, las prestaciones y las capacidades operativas del sistema antes de unir esa sección con el resto del casco resistente.
Una sección de 12 metros y 400 toneladas
Los ensayos comenzaron en junio, después de que Navantia completara los trabajos de puesta en marcha y verificación de los equipos en su configuración real a bordo. La compañía realizó las pruebas con la sección del S-83 instalada en una infraestructura especial del astillero de Cartagena, antes de enviarla para su unión con el resto del casco resistente.
La sección que incorpora el sistema AIP tiene, según la información difundida por Navantia, 12 metros de longitud y un peso aproximado de 400 toneladas.
Su ubicación en el banco de pruebas permitió comprobar el funcionamiento del conjunto en condiciones representativas de operación, sin esperar a que el submarino estuviera completamente ensamblado.
El sistema se probó a partir de la primera carga de oxígeno líquido y bioetanol a bordo. Navantia explica que ambos elementos permiten generar el hidrógeno que alimenta la pila de combustible, encargada de producir la energía eléctrica necesaria para alimentar al submarino cuando navega en inmersión.
La empresa define esta solución como un sistema AIP de tercera generación porque no necesita almacenar hidrógeno directamente en el submarino. En su lugar, lo produce bajo demanda a partir de un combustible líquido, una configuración que, según Navantia, incorpora un elevado contenido industrial nacional.
La diferencia afecta a la autonomía bajo el agua. Navantia señala que el sistema permitirá a los submarinos S-80 permanecer en inmersión durante semanas, frente al par de días habitual en submarinos convencionales equipados únicamente con baterías de plomo-ácido.
La compañía vincula esta capacidad con un aumento de la discreción, la capacidad de mantenerse indetectable y el poder de disuasión de la Armada.
Se trata de un avance muy relevante para el Arma Submarina, para la Armada y en general para las Fuerzas Armadas.
“Esta nueva capacidad proporcionará una ventaja táctica sin precedentes a la Armada”, resalta Navantia, “al incrementar de forma significativa su capacidad para mantenerse indetectable y su poder de disuasión”.
El banco de pruebas reproduce la navegación
El banco utilizado por Navantia es una infraestructura que la empresa presenta como única en el mundo por su capacidad para simular tanto la proa como la popa del submarino y reproducir condiciones reales de operación. Entre esas condiciones figuran la cota de inmersión y la velocidad de avance, dos parámetros que permiten aproximar el comportamiento del sistema al de una navegación efectiva.
La instalación permitió reproducir escenarios equivalentes a los de navegación y demostrar la generación de potencia destinada a cargar las baterías en inmersión. Navantia realizó estas comprobaciones en distintas condiciones operativas, con el objetivo de verificar el rendimiento del sistema en el entorno para el que ha sido diseñado.
La compañía considera que esta fase también servirá para optimizar los plazos de las futuras pruebas del sistema en puerto, una vez que el S-83 haya sido puesto a flote. La prueba realizada en Cartagena, por tanto, no se limitó a verificar el funcionamiento de los equipos, sino que permitió preparar las siguientes etapas de validación del submarino.
El AIP desarrollado e integrado por Navantia ya había superado las pruebas de aceptación en fábrica, conocidas como FAT por sus siglas en inglés, realizadas en tierra. Además, la empresa había demostrado previamente su capacidad para cargar las baterías del S-81, la primera unidad de la serie S-80.
En la nueva campaña participaron centros tecnológicos y tecnólogos españoles, según Navantia. La empresa describe los ensayos como una serie de pruebas de gran complejidad técnica y atribuyó su ejecución a la contribución de sus profesionales y de la industria nacional.
El avance dentro del programa S-80
El S-83 «Cosme García» es la tercera unidad de la serie S-80. El programa contempla la construcción de cuatro submarinos de nueva generación para la Armada y que constituye uno de los principales proyectos industriales y tecnológicos desarrollados en España dentro del ámbito de la defensa naval.
El estado de las distintas unidades es diferente. Mientras el S-82 «Narcisco Monturiol» realiza sus pruebas de puerto y mar, el S-83 y el S-84 «Mateo García de los Reyes» se encuentran en distintas fases de construcción en el astillero de Cartagena, según el balance incluido por Navantia en su comunicación sobre las pruebas del sistema AIP.
La culminación de la campaña supone un nuevo avance para el sistema de propulsión independiente del aire y para la integración de sus equipos en el S-83. Navantia ha señalado que esta capacidad está asociada a submarinos con elevada discreción, sistemas avanzados de combate, sensores de última generación y un diseño optimizado para operaciones de larga duración.
El presidente de Navantia, Ricardo Domínguez, destaca que el resultado «consolida la madurez tecnológica del sistema» y evidencia la capacidad de la industria nacional para abordar desarrollos tecnológicos complejos. En la misma declaración, recogida por la empresa, vinculó el programa con las capacidades de defensa de España, la autonomía estratégica y la soberanía tecnológica.
Navantia presenta la finalización de las pruebas como un hito industrial y tecnológico para el programa S-80, pero también sitúa el resultado dentro de una secuencia de trabajos todavía en marcha: el S-82 continúa con sus pruebas de puerto y mar, mientras el S-83 y el S-84 siguen en construcción en Cartagena.
El siguiente paso señalado por Navantia será la unión de la sección del S-83, que incorpora el sistema AIP, con el resto del casco resistente. La empresa también prevé nuevas pruebas del sistema en puerto después de la puesta a flote del submarino, dentro de la evolución del programa S-80.
La campaña realizada en Cartagena ha demostrado el funcionamiento del sistema AIP en su ubicación real, su capacidad para generar energía eléctrica y cargar baterías en inmersión, y su integración antes del ensamblaje definitivo del S-83. Navantia ha completado así una fase iniciada en junio y mantiene el programa S-80 con el S-82 en pruebas de puerto y mar, y el S-83 y el S-84 en construcción.













