Trump se plantea prohibir las exportaciones de diésel en plena crisis mundial de suministro

El presidente de EEUU Donald Trump aseguró este lunes que está estudiando «muy seriamente» prohibir las exportaciones de diésel, que se enfrenta a una crisis global de suministro como consecuencia del cierre del estrecho de Ormuz. «Esta medida puede provocar a menudo un pequeño aumento del precio de la gasolina para los automóviles, así que lo estamos estudiando muy seriamente. Podríamos hacerlo«, ha reconocido el presidente.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, ya anticipó la pasada semana que la administración estadounidense se había planteado establecer estas restricciones. Asimismo, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, ha señalado que la Casa Blanca estudia imponer restricciones en lugar de una prohibición total, mientras que Politico informó la semana pasada de que la Administración Trump estaba preparando un plan para prohibir las exportaciones de diésel durante 90 días.

La posibilidad de que EEUU, el mayor exportador mundial de diésel, imponga una prohibición total ha suscitado una firme oposición de la industria energética estadounidense. Los analistas han advertido de que la medida podría tener el efecto contrario y agravar la crisis mundial de combustibles.

DIÉSEL CARO

Los precios del diésel se han disparado debido a las hostilidades entre Estados Unidos e Irán, así como entre Rusia y Ucrania, ya que ambos conflictos están alterando rutas esenciales para el transporte de petróleo y combustibles.

Los estrategas de materias primas de Morgan Stanley han señalado que una restricción de las exportaciones estadounidenses —que se han convertido en una importante fuente de suministro adicional de diésel ante la caída de los flujos procedentes de Rusia y Oriente Medio— probablemente reduciría inicialmente los precios del diésel en Estados Unidos, pero probablemente causarían posibles reacciones adversas en las fases posteriores de la cadena.

«No solo subirían los precios mundiales del diésel, sino que también podría producirse un efecto de contagio sobre los precios de la gasolina en Estados Unidos a medida que las refinerías ajusten sus niveles de actividad», señalaron los estrategas de Morgan Stanley en una nota de análisis publicada el jueves.

QUEJAS DE LOS PETROLEROS

Benedict George, responsable de fijación de precios de productos petrolíferos en Europa de Argus Media, afirmó que algún tipo de restricción estadounidense a las exportaciones de diésel probablemente llevaría los precios europeos del combustible y las primas sobre el crudo a niveles «nuevos y sin precedentes». Según George, Estados Unidos ha suministrado aproximadamente la mitad de las importaciones europeas de diésel durante los últimos meses.

Por su parte, el American Petroleum Institute (API), grupo de presión de la industria petrolera, fue una de las primeras organizaciones en rechazar la posibilidad de una prohibición estadounidense de las exportaciones de diésel, después de que Trump pareciera respaldar inicialmente la idea la semana pasada.

En un comunicado, el consejero delegado del API, Mike Sommers, afirmó que restringir las exportaciones energéticas estadounidenses «solo agravaría el problema, complicaría aún más las dificultades de refinado y acabaría perjudicando a los consumidores».

«La respuesta pasa por aumentar el suministro y contar con mayor flexibilidad, no por imponer nuevas restricciones que corren el riesgo de empeorar una situación ya difícil», sentenció.

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