-Señor Torres. Después de que el presidente Rodríguez Zapatero reconociera que las joyas más valiosas del ajuar encontrado en una caja fuerte de su despacho eran un regalo del rey de Arabia Saudita, ¿cuál cree que es su situación política y procesal?
-Bueno, yo creo que es importante señalar que el rey de Arabia Saudita, según toda la información disponible, ya murió. A mí me parece realmente feo hablar mal de los muertos porque, y este es un detalle que siempre olvida la derecha y la ultraderecha, los muertos no se pueden defender.
-Ya, pero disculpe, yo no me refería al rey Abdulá, sino al presidente José Luis Rodríguez Zapatero…
-Es como si solamente hubiera existido en toda la historia de España un presidente del Gobierno. ¿Usted sabía que a Cánovas del Castillo siempre lo invitaban al café? Ni un cortado se pagó durante su carrera política. Ni uno. Pero de eso no habla nadie.
-¿Rodríguez Zapatero no cometió entonces ningún delito?
-Es asombroso como se ha degrado la democracia en este país por culpa de la derecha y la ultraderecha. Como se atreven a llamar así a un presidente del Gobierno, incluso por parte de un sujeto como Aznar, que es un genocida, un estafador, un mentiroso y un golpista.
-Pero vamos a ver, ¿a usted le parece admisible que el presidente reciba por parte del jefe de Estado de una potencia extranjera joyas por valor de cientos de miles de euros y se las quede?
-Ah pero, ¿se las quedó? ¿Cómo puede asegurarlo usted?
-Estaban en su caja fuerte.
-¿Pero las metió él personalmente en su caja fuerte personal? ¿Está usted seguro? ¿Tiene algún indicio probatorio al respecto? ¿Alguna foto? ¿Alguna grabación videográfica? No se pueden afirmar cosas así con semejante ligereza. Estamos hablando del alma inmortal de un hombre con unas cejas que forman parte de la Historia de España. ¿O acaso no recuerda el matrimonio homosexual?
-Entonces no existe ningún problema.
-Yo lo que creo es que hasta que el Tribunal Supremo no dicte sentencia, allá por 2032 o 2033, es muy apresurado pronunciarse. Y en caso de sentencia condenatoria pues habrá que esperar lo que diga el Tribunal Constitucional en 2037 o 2038 o tal vez 2039. No hay atajos en el Estado de derecho, le guste o no a la derecha y la ultraderecha. Otra cosa es que creo conveniente que se regulen los regalos y obsequios a las autoridades.
-Ya están regulados.
-Eeehh… ¿Sí? ¡A ver, Ricardo, que me has escrito otra tontería!
-No lo entiendo.
-Ejem. Debería regularse con mayor claridad. Por ejemplo, imagine que le regalan una caja de suspiros de Moya. ¿Eso es delictivo? ¿Es moralmente impropio? En mi caso, ¿podría recibirlo como ministro pero no como mando único de Ceuta o quizás sea al revés? Y lo que es más grave, ¿y si no me gustan? ¿Y si están pasados de fecha?
-¿Suspiros de Moya?
-Es cierto, quizás sea más sutil. Un suspiro de Moya es admisible, dos cohecho impropio, tres sería ya inequívocamente delictivo. A partir de media docena se podría hablar ya de conspiración, como la que practican en este país la derecha ultraderechizada y la ultraderecha facistizada.
-Pero estábamos hablando de más de un millón de euros en joyas.
-Los suspiros de Moya son una joya gastronómica. Yo vi una vez a Poli Suárez mandándose una caja entera y no me gustó nada. Pero soy muy buena persona y lo olvidé enseguida. Ese es el problema de la izquierda. Somos tan buenos que enseguida lo olvidamos todo. Como Zapatero.
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