El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, a través de la Concejalía de Higiene Urbana, ha implantado el quinto contenedor en la urbanización Sansofé, en Ciudad Alta, para la recogida selectiva de residuos orgánicos.
El concejal de Higiene Urbana y Carnaval, Héctor Alemán, destacó que la medida se lleva a cabo «para facilitar a la ciudadanía la separación de los residuos orgánicos y seguir mejorando los índices de reciclaje”. Añadió que la participación de los vecinos «es fundamental» para consolidar el servicio y avanzar hacia una ciudad «más sostenible y comprometida con la economía circular”.
Durante esta semana, los residentes de la urbanización Sansofé podrán resolver sus dudas en el estand informativo habilitado en el barrio, ubicado en el número 2 de la calle Farmacéutico Miguel de Padilla, además de inscribirse para obtener el llavín que permite utilizar los contenedores marrones.
El punto informativo permanecerá en la zona hasta el 25 de septiembre. La iniciativa contempla la instalación de tres contenedores marrones en la calle Farmacéutico Miguel de Padilla, situados a la altura de los números 3, 7 y 11, dando cobertura al conjunto de la urbanización.
Más de un millón de residuos
Desde su implantación en diciembre de 2023 en Mercalaspalmas y en las Escuelas Municipales Infantiles, la recogida separada de residuos orgánicos ha superado los 1,1 millones de kilos, que han sido trasladados al Ecoparque gestionado por el Cabildo de Gran Canaria para su tratamiento y transformación en compost destinado al uso agrícola.
Con la incorporación de la urbanización Sansofé, son ya 28 los barrios de los cinco distritos que cuentan con el servicio. En los próximos meses, el contenedor marrón continuará ampliándose a nuevas zonas de la ciudad, con su llegada a Tafira Baja, prevista para el 19 de octubre, y posteriormente a la urbanización Las Filipinas, el 23 de noviembre.
El quinto contenedor está destinado a la recogida de restos orgánicos como sobras de comida, restos vegetales de cocina, pieles y huesos de fruta, carne, pescado y marisco —tanto crudos como cocinados—, alimentos estropeados o caducados, productos lácteos, cáscaras de huevo y de frutos secos, pan y bollería, granos y cereales, posos de café, filtros y bolsas de infusión, así como papel de cocina y servilletas sucias.
También pueden depositarse pequeñas ramas, restos de poda, hojas y flores, corchos, serrín, virutas de madera e hilos naturales.













