En mayo de 2024, en Francia, un grupo de hombres armados liberó a Mohamed Amra, un traficante detenido mientras era transportado en un furgón blindado por funcionarios de prisiones. El asalto había estado preparado cuidadosamente. Un coche embistió frontalmente al furgón cuando este salía de un peaje. Por detrás, un segundo coche le cerró el pasó. Desde ambos vehículos salieron hombres armados con pasamontañas que abrieron fuego contra los funcionarios: mataron a dos. El vídeo de aquella violenta acción circuló por los teléfonos de policías de medio mundo: una prueba más del grado de preparación de los traficantes. Tras el narcosecuestro de este sábado en la AP7 en el Vallès, varios policías consultados por EL PERIÓDICO se preguntan de nuevo dónde han aprendido a actuar así los delincuentes.
“Aquel asalto [el de Francia] parecía planeado por policías”, explica un agente que ha trabajado durante años en una unidad de élite de los Mossos d’Esquadra especializada en asaltos, el GEI. El de este fin de semana, quizás algo más burdo que el que costó la vida a dos funcionarios franceses, también parece haber sido perpetrado por individuos bien preparados: “Deben contratar [los traficantes] a instructores militares o a policías que les facilitan una preparación que no deberían tener”, denuncia el mismo policía del GEI.
La policía alerta del creciente nivel de preparación de los grupos de narcotraficantes en Cataluña
Este diario ha preguntado a varios investigadores antidroga y a otros expertos en maniobras de asalto policial sobre lo ocurrido en la AP7, a la altura de Montornès del Vallès, y todos ellos coinciden en mostrar preocupación por lo sucedido. Los cinco hombres se coordinaron para detener un vehículo en marcha que circulaba por una vía de 120 km/h ante la mirada atónita de varios conductores que se vieron obligados a frenar y, en consecuencia, quedaron expuestos a un elevado riesgo de que otros vehículos que se acercaban por detrás terminaran colisionando contra ellos.
Imitan a los cuerpos de seguridad, e incluso llevaban chalecos del Cuerpo Nacional de Policía, pero a ellos no les importa el daño que puedan causar sus acciones al resto de ciudadanos. Un subinspector que ha estado a cargo de intervenciones en la Brigada Móbil de los Mossos subraya, tras revisar el vídeo, que si los policías se vieran obligados a detener un coche que circula por la AP7 –una decisión extrema– lo primero que harían los agentes sería “tranquilizar al resto de conductores mostrando una placa” y, sobre todo, se evitaría ponerlos en peligro. “Por supuesto que esta maniobra ha puesto en riesgo la seguridad vial: ¡Es una autopista!”, subraya.
La consellera de Interior, Núria Parlon, cuestionada este lunes acerca del revuelo causado por el narcosecuestro –viralizado gracias al vídeo de un conductor que además llamó al 112 porque se percató de que no eran policías de verdad– ha aclarado que los Mossos d’Esquadra están buscando a los cinco autores del narcosecuestro y que la víctima, un hombre que fue extraído del vehículo violentamente por los sospechosos, fue liberado a las pocas horas y se encuentra fuera de peligro. El episodio, ha informado Parlon, parece un enfrentamiento entre bandas de traficantes rivales.
Sin miedo a ser identificados
Un investigador con una dilatada experiencia en la lucha antidroga subraya que, antes del boom cannábico que estalló en Cataluña en 2015 y que ha convertido este territorio en un ‘hub’ del narcotráfico, los narcos se atacaban de noche. Ahora, sin embargo, ajustan cuentas a tiros en la vía pública y a plena luz del día –como ocurrió hace pocos meses en las calles barcelonesas de Consell de Cent o Balmes– o se atreven parar un coche que circula por la autopista un sábado a las siete de la tarde. «Para los asaltantes [de la AP7] era secundario el hecho de ser vistos, lo prioritario era lograr su objetivo», explica el mismo investigador antidroga.
La mayoría de los tiroteos mortales que se han producido en Barcelona en los últimos meses no han podido ser resueltos. Fuentes policiales remarcan que la mayoría de autores de esas ejecuciones eran también hombres sin pasado en España que vinieron para matar a un objetivo y abandonaron el país tras hacerlo. Que los autores del narcosecuestro de este sábado hayan actuado a plena luz del día, dispuestos a ser grabados por el teléfono móvil de un ciudadano como el que ha destapado el episodio, muestra que no tienen miedo a ser identificados porque, como los pistoleros, posiblemente hayan aceptado el trabajo por dinero y, tras cumplir con lo acordado, ya se encuentren fuera de España.
Suscríbete para seguir leyendo














