Como ha ocurrido con otros cultivos, que este año se han adelantado unas semanas como consecuencia de las altas temperaturas del verano, los productores de mango españoles inician estos días la cosecha con unos días de adelanto respecto al calendario habitual. Ese mismo calor, que ha hecho que la producción vaya a ser este año ligeramente más reducida que la del año pasado, ha contribuido, en contrapartida, a elevar la de la fruta, que ha acumulado más azúcares naturales. Esta va a ser, asegura la organización agraria Asaja, la seña de identidad y «una de las grandes fortalezas de un producto que ya se cultiva en proximidad» y que se está exportando a los principales mercados de consumo.
La previsión de cosecha, que previsiblemente durará hasta finales de octubre (lo que significa que hasta entonces se pueden comprar mangos cultivados aquí), apunta a una caída de entre el 20% y el 30% respecto a la campaña pasada, que cerró con unas 55.500 toneladas, debido a una menor carga de frutos por árbol.
España es el principal productor de mango de la Unión Europea, con un cultivo concentrado en la Axarquía de Málaga y la Costa Tropical de Granada. Actualmente se destinan a la producción de esta fruta exótica unas 6.150 hectáreas, según la última Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivos que realiza el Ministerio de Agricultura, lo que supone un aumento de algo más de un centenar de hectáreas respecto a la superficie cultivada en 2025.
El consumo también crece
La extensión del consumo de mango, que hace años que entró ya con fuerza en la industria alimentaria (para preparaciones de postres, en helados o en zumos y batidos, entre otros), sigue calando en los hogares, donde el año pasado se comieron 49.857 toneladas de este producto, según el Panel de Consumo Alimentario hecho público el pasado julio por el Ministerio de Agricultura. El dato supone un incremento del 33,4% respecto a las 37.366 toneladas del ejercicio anterior y del 15,6% en relación a 2023, cuando se consumieron algo más de 42.000 toneladas.
«Es una cifra que engloba al conjunto del mango adquirido por los hogares españoles, con independencia de su procedencia, y que confirma el dinamismo de una categoría que continúa ganando presencia en la cesta de la compra», destaca Antonio Carpintero, director general de la Organización Interprofesional del Aguacate y el Mango (Intertropic), creada en 2022 y que agrupa a productores, comercializadores e industrias relacionados con estos dos productos.
«El mango ya forma parte de la cesta de muchos hogares españoles y ahora el siguiente paso es que el consumidor pueda elegir también conociendo su origen», añade Carpintero, quien recuerda que «el mango europeo tiene una temporada propia y una ventaja muy sencilla de entender: la proximidad permite recolectarlo con una madurez fisiológica adecuada y reducir enormemente la distancia y el tiempo hasta el consumidor, y eso puede marcar una diferencia importante en la experiencia al comerlo».
Desde el punto de vista del comercializador y el distribuidor, el origen adquiere una relevancia especial, ya que, al tratarse de un producto que está disponible durante prácticamente todo el año, gracias a las importaciones que se realizan sobre todo desde Sudamérica, el europeo cuenta con una ventana comercial propia y un diferencial ligado a la proximidad, que permite reducir el tiempo entre la recolección y el consumidor, que, a su vez, cada vez valora más el origen o procedencia de lo que come. Ese menor recorrido contribuye a preservar sus cualidades organolépticas de aroma, sabor y textura.
Uno de los principales retos del sector, subraya el director general de Intertropic, es justamente que los compradores conozcan cada vez mejor su procedencia, su estacionalidad y las diferencias asociadas a los distintos orígenes, de ahí que la interprofesional haya puesto este año en marcha una campaña informativa, que cuenta con una aportación de 6,8 millones de euros de fondos europeos, «para reforzar la percepción y el consumo tanto del mango como del aguacate producidos en territorio de la UE», explicaba recientemente Carpintero.
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