O Parrote despidió por todo lo alto la primera edición celebrada en suelo gallego de GRAVITEO A Coruña Xacobeo, el festival de deportes urbanos organizado por LA OPINIÓN y Prensa Ibérica con el impulso de la Xunta de Galicia, el Concello de A Coruña, la Diputación y Cabreiroá, así como la colaboración de la Real Federación Española de Gimnasia, la Federación Galega de Montañismo, Tranvías, Honda Galcar y Bico de Xeado.
El domingo amaneció con fuerza en A Coruña. Con las espectaculares imágenes de la final nocturna del sábado del Psicobloc Master Series todavía en la retina y con la electricidad del Open Internacional de velocidad en las venas, la última jornada del evento no dio respiro a los coruñeses que se acercaron a uno de los puntos más visitados de la ciudad. Ante sus ojos, una mañana de competiciones con títulos en juego, como el Campeonato de España de parkour o el Open juvenil de velocidad, que se mezclaban con los corredores o los ciclistas amateurs que aprovechaban el día libre para hacer ejercicio. Un punto de encuentro, entre lo sobrenatural y lo humano, en la que todo el mundo tuvo cabida.
Las perlas gallegas se forjan en A Coruña
«Venga, A Coruña, vamos a dar un aplauso para despertarnos un poco en esta mañana de domingo», pedía Simone Reina, el speaker oficial del festival, antes del inicio de la actividad. El público coruñés respondió y se entregó. Las rondas preliminares de la escalada de velocidad comenzaron a congregar gente ante el imponente muro de 15 metros de altura que desafiaba al vértigo. «Nora [García Maestu] fue tercera en la categoría de mayores [la absoluta]», explicaba una niña a su grupo de amigas, para ponerlas al día sobre la trayectoria de la escaladora local, la más aclamada por sus compatriotas.
«El sábado vivimos el presente de la escalada de velocidad y ahora estamos viviendo el futuro. Ojalá que entre estos jóvenes estén los próximos campeones de España o, por qué no, del mundo», explicaba Reina durante la prueba. Finalmente, Telma Flores e Iván Pacios fueron los más veloces para llevarse el oro y conquistar O Parrote. Irene Gómez y Berta Rodríguez completaron el top 3 femenino y Bruno Peral y Javier Gento, el masculino. Nora García Maestu y Hadrián Pérez participaron en solitario en la categoría Sub 19, en la que hicieron las delicias de los presentes con varias exhibiciones verticales.
La jornada de escalada se cerró con el exitoso taller de búlder llevado a cabo por la Agrupación de Montañeros Independientes, AMI, que permitió al público general, desde niños a adultos, probar el muro por su cuenta o iniciarse en la modalidad de manera guiada.
Pulsaciones disparadas
El último frente abierto de GRAVITEO A Coruña Xacobeo fue la resolución del Campeonato de España de parkour, en las modalidades de freestyle y speed de todas las categorías de edad. Desde los kids hasta lso absolutos, los gimnastas se entregaron a base de volteretas, saltos y acrobacias imposibles a un público que contuvo la respiración con cada aterrizaje y cada mala caída. «Nos hemos dejado cada gota de energía y sudor para vosotros, A Coruña», confesaba Edu Oliva tras la final de freestyle.
Nadie quiso perderse la cita, ni siquiera los miembros del grupo GUP (Galizian Urban Project), una de las agrupaciones de parkour más importantes en la historia del deporte en España. «Se me ha puesto la piel de gallina», confesaba un espectador después de la resolución del freestyle, en la que Alicia García y el propio Edu Oliva se proclamaron campeones entre lágrimas y emoción. En speed, García repitió éxito en categoría femenina, mientras Eneko Fernández se subió al trono español en la masculina.
Las ovaciones finales, en todas las disciplinas, duraron unos segundos de más mientras el público degustaba una última vez el buen sabor de boca que GRAVITEO deja en la ciudad. «Gracias, A Coruña, por todo el amor que nos habéis dado este fin de semana. Ha sido una pasada. ¡Nos vemos en 2027!», concluyó Simone Reina mientras su inseparable DJ, Andrea Ciscato, bajaba gradualmente el volumen de la música para que O Parrote recuperase su ritmo pausado habitual. Una promesa sincera y una huella, la de los deportes urbanos, grabadas a fuego en el corazón de la ciudad gallega.
Fuente: La Opinión A Coruña
















