Non se pode condenar á xente a non saír da súa casa

Los datos reflejan un problema en la capital gallega: no todos los edificios de Santiago son accesibles y disponer de ascensor tampoco garantiza que una persona con movilidad reducida pueda entrar y salir de su vivienda sin ayuda. En el casco histórico, esa diferencia entre tener elevador y tener realmente un edificio accesible adquiere una dimensión especial, por la antigüedad de los inmuebles y por las limitaciones que puede imponer la protección de determinados elementos de los portales.

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