Las Palmas C volvió a sumar de tres en sus segundo partido de la temporada para encaramarse al liderato del grupo canario de Tercera RFEF. Los amarillos derrotaban en el Anexo al Unión Sur Yaiza por 4-2. El dominio del filial fue claro de inicio a fin, sin embargo, los de José Antonio Robaina tuvieron que reponerse del gol visitante poco antes del descanso, obra de Álvaro Iglesias. Ya en la segunda mitad, el cuadro local, que siguió mostrándose superior, amplió su ventaja y jugó cómodo, sin pasar apuros a pesar de que la escuadra visitante llegaba a recortar diferencias en el marcador.
Desde el arranque, Las Palmas C se hizo con el control total de la posesión y generaba multitud de llegadas, aunque sin acierto en los metros decisivos. El Yaiza, por el contrario, ejerció un juego más defensivo, y en su primera llegada clara, en un contragolpe pasada la media hora, provocó un córner del que llegaría el 0-1 mediante el testarazo de delantero Álvaro Iglesias.
Las Palmas C no bajó los brazos a pesar del tanto y siguió insistiendo sobre el marco visitante, hasta que en el minuto 45 Oriol llegó al rechace del meta Mike tras un lanzamiento previo para restablecer la igualada; y apenas dos minutos después, cuando parecía que se llegaría al descanso con empate, Raúl sacó un trallazo desde fuera del área para sellar así la remontada de los amarillos.
Nada más arrancar la segunda mitad, Mahy aprovechó una pena máxima para ampliar diferencias y poner muy cuesta arriba la situación al conjunto lanzaroteño, que a pesar de no mostrar síntomas de mejoría, aprovechó una nueva acción aislada desde la esquina para ajustar diferencias antes de cumplirse la hora de juego, con David Simón cabeceando el balón hasta el fondo de la red.
El cuadro grancanario no tardó en responder al acierto visitante, haciendo el 4-2 en el minuto 63 tras un contragolpe culminado por Gabri Camacho. A partir de entonces, Robaina apostó por un esquema más conservador y los suyos se limitaron a dar circulación al balón, sin pasar apuros frente a un combinado sureño inoperante en ataque que acabó el duelo con diez futbolistas por la roja directa de David Simón.










