El 78% de los vehículos censados en España tenía más de nueve años de antigüedad en 2025, según los datos de la Dirección General de Tráfico (DGT) recogidos en un nuevo estudio de la Fundación CEA y ASITUR sobre la relación entre la antigüedad del parque automovilístico y la seguridad vial.
El informe, presentado este miércoles en Madrid bajo el título ‘La antigüedad del vehículo como factor de riesgo en la seguridad vial’, revela que la edad media de los vehículos en España se situó en torno a los 14,6 años. De los más de 37 millones de vehículos censados, aproximadamente 29 millones superaban los nueve años.
El estudio analiza el impacto que tiene el envejecimiento del parque automovilístico en la siniestralidad a partir de una encuesta online realizada a 1.046 personas sobre la antigüedad de sus vehículos, sus hábitos de mantenimiento, los sistemas de seguridad disponibles y su experiencia en accidentes de tráfico.
Casi uno de cada tres supera los 20 años
La encuesta muestra que el 44,97 % de los vehículos declarados por los participantes tiene más de diez años, mientras que el 28,45 % supera los veinte años.
No obstante, la Fundación CEA y ASITUR advierten de que la antigüedad no equivale automáticamente a una mayor inseguridad. El estado del vehículo depende también de factores como el mantenimiento, el kilometraje, la conservación y el equipamiento de seguridad.
El informe apunta, precisamente, a que la edad del automóvil parece tener una mayor relación con la gravedad de las consecuencias de un accidente que con la producción del propio siniestro.
De acuerdo a su estudio, solo el 9,80 % de los conductores que habían sufrido un accidente considera que la antigüedad de su vehículo influyó de forma «importante o decisiva» en la causa del siniestro. Sin embargo, el 35% cree que la edad del automóvil incrementó la gravedad de sus consecuencias, mientras que el 26% considera que disponer de sistemas de seguridad más modernos podría haber evitado el accidente.
Los datos de la DGT correspondientes a 2024 incluidos en el estudio también reflejan diferencias entre la antigüedad de los turismos implicados en siniestros mortales y la de aquellos en los que viajaban personas fallecidas. En las vías interurbanas, estos últimos tenían una antigüedad media 1,8 años superior a la del conjunto de turismos implicados en siniestros mortales. En las vías urbanas, la diferencia alcanzaba los 3,4 años.
Sistemas de seguridad
El equipamiento de seguridad más extendido entre los vehículos de los encuestados es el sistema antibloqueo de frenos (ABS), presente en el 97,95 % de los automóviles mientras el control electrónico de estabilidad alcanza al 75,66 %.
Sin embargo, los sistemas de asistencia a la conducción más avanzados tienen una presencia mucho menor. Solo el 14,66 % de los vehículos dispone de frenado automático de emergencia y el 11,44 % cuenta con detector de ángulo muerto.
Además, el 80,71 % de los participantes afirma utilizar «poco o nada» los sistemas de ayuda a la conducción de los que dispone su vehículo. Para las entidades responsables del estudio, estos datos ponen de manifiesto que la renovación tecnológica debe ir acompañada de una mayor formación de los conductores.
El coste económico continúa siendo el principal obstáculo para renovar el parque automovilístico. El 52,37 % de los encuestados señala el precio como el criterio más importante a la hora de comprar un vehículo, frente al 12,72 % que sitúa la seguridad como su principal prioridad.
Además, el 75,50 % no tiene intención de cambiar de vehículo durante los próximos 24 meses y solo el 8% afirma que sustituiría anticipadamente su automóvil para mejorar su seguridad.
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