Warren Buffett anunció su salida de la presidencia de Berkshire Hathaway, el conglomerado que dirige desde 1965 y cuya valoración ronda el billón de dólares. La decisión entra en vigor de inmediato.
Buffett, de 96 años, continuará en el directorio y asumirá el título de presidente emérito. Su hijo Howard Buffett ocupará la presidencia del grupo.
En una carta dirigida a los accionistas, Buffett resumió el cambio con una frase: “El tiempo siempre gana”. Añadió que se considera afortunado por haber llegado a una etapa en la que siente más confianza que nunca en el futuro de Berkshire.
Su patrimonio se estima en unos US$150.000 millones a septiembre de 2026, cifra que lo sitúa en el décimo puesto entre las mayores fortunas del mundo.
La relación de Buffett con Berkshire comenzó en 1962, cuando empezó a comprar acciones de la entonces empresa textil a US$7,50 por título. En 1965 completó la adquisición, cuando cada acción ya valía US$19. A partir de allí transformó la compañía en un grupo de inversiones, seguros y negocios industriales con una estrategia centrada durante décadas en empresas tradicionales.
Cuando Buffett tomó el control, Berkshire estaba valorada en unos US$22 millones. Décadas después, una acción clase A llegó a cotizar a US$439.460 el 10 de mayo de 2021, lo que la convirtió en la acción individual más cara del mercado.
Charlie Munger se incorporó en 1978 como vicepresidente y se convirtió en el principal socio empresarial de Buffett. Murió a finales de octubre de 2023, poco antes de cumplir 100 años.
Buffett construyó su reputación con inversiones de largo plazo y una preferencia por empresas consolidadas. Entre las posiciones históricas de Berkshire figuran Coca-Cola, American Express y Gillette. En años posteriores el grupo también acumuló participaciones en Apple, Amazon, general Motors, Johnson & Johnson, Bank of America, Mastercard y Visa.
La inversión en Coca-Cola comenzó en 1988 y terminó por representar cerca del 7% de la compañía, con una inversión de US$1.020 millones. Apple, incorporada a la cartera desde 2016, representaba alrededor del 22% del portafolio de Berkshire en el segundo trimestre de 2026. En 2024 el conglomerado redujo aproximadamente a la mitad su posición en la tecnológica.
Berkshire también tuvo inversiones en Israel. En 2006 compró el 80% de Iscar por US$4.000 millones y en 2013 adquirió el 20% restante por US$2.050 millones. Además, Buffett mantuvo una posición en Teva durante cuatro años y salió de ella a comienzos de 2022 con una pérdida estimada de unos US$365 millones.
Buffett alcanzó por primera vez el puesto de persona más rica del mundo en 2008, con una fortuna estimada en US$62.000 millones. Durante la crisis financiera de ese período perdió alrededor de US$25.000 millones en doce meses.
Fuera de los mercados, Buffett también ha destinado parte importante de su legado a la filantropía. Se comprometió a donar el 99% de su patrimonio, principalmente a través de la Fundación Bill y Melinda Gates, y en 2010 creó junto con Bill Gates la iniciativa The Giving Pledge, que invita a grandes fortunas a entregar la mayor parte de su riqueza a causas benéficas.









