Lara Martínez es una de esas caras amables y cercanas que forman parte de la vida de nuestra ciudad. Militante socialista desde muy joven, los valores del socialismo han acompañado su trayectoria personal y profesional. Gijón es la ciudad en la que siempre ha vivido, la ciudad que conoce, que quiere y que quiere mejorar. Antes de dar el paso a la política, desarrolló una amplia trayectoria profesional en el ámbito de la gestión cultural y participó activamente en la defensa y representación del sector, llegando a presidir durante una década la asociación de profesionales de la cultura de Asturias.
Cuando Lara apareció en la vida pública no me extrañó, sino que me alegré profundamente. Es de ese tipo de personas de las que hacen que pienses: «Hace falta gente así». Comprometida, interesada por los problemas y conocedora de su ciudad. En 2015 fue concejala, ocupándose desde la oposición de las cuestiones vinculadas a la cultura, el turismo o la promoción económica y conociendo de primera mano los distritos, las necesidades de los barrios y palpando el día a día de la ciudad.
Más tarde, como gerente de Divertia, tuvo que gestionar uno de los momentos más difíciles que ha vivido el sector cultural. En plena pandemia participó en la puesta en marcha del primer plan de choque para el sector cultural desarrollado en España, protegiendo la actividad y el empleo y manteniendo intacto el presupuesto municipal destinado a cultura. Mientras las restricciones obligaban a cerrar espacios y cancelar actividades, Gijón encontró fórmulas para que la cultura siguiera viva.
La capacidad de Lara para liderar ºproyectos se puso también de manifiesto al frente del Teatro Jovellanos. En 2020 impulsó Encaja2, una iniciativa que nació en plena pandemia para mantener la actividad cultural cuando los formatos habituales resultaban imposibles. La propuesta convirtió la propia caja escénica del teatro en un espacio íntimo para la música, ofreciendo oportunidades a los artistas. Lo que comenzó como una respuesta innovadora a una situación extraordinaria terminó adquiriendo identidad propia y consolidándose en la programación del Jovellanos. Y su alcance fue aún mayor: las 109 grabaciones correspondientes a sus diez primeras temporadas se incorporaron a los fondos de la Biblioteca Nacional de España, en lo que la propia institución calificó como su primer ingreso de grabaciones audiovisuales de música en vivo disponibles exclusivamente en la red en formato puramente digital. Es una muestra muy concreta de su manera de trabajar: responder a los problemas del presente, pero hacerlo pensando también en el futuro.
Ahora Lara ha dado un paso más. Ha decidido presentar su candidatura a la Alcaldía porque conoce Gijón, conoce la gestión pública y, sobre todo, porque tiene una idea de ciudad. Una ciudad viva, abierta y empática con todas las generaciones; con oportunidades, con vivienda y con servicios públicos de calidad; capaz de crecer sin perder aquello que la hace reconocible y querida.
Su trayectoria demuestra que no empieza de cero. Ha gestionado instituciones, ha afrontado situaciones extraordinarias y ha puesto en marcha proyectos que siguen vivos años después. Ahora quiere poner esa experiencia al servicio de Gijón. Porque una apuesta de futuro no consiste solo en prometer lo que se hará mañana, sino en demostrar, con hechos, que se sabe construirlo.
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