El crecimiento del sector privado de la eurozona mantiene el ritmo en agosto, cuando el índice PMI indica una sólida expansión de los niveles de actividad total. «El dinamismo de la economía industrial ha cobrado fuerza y el sector servicios ha superado la debilidad inicial observada tras el aumento de los precios de la energía al comienzo del conflicto bélico en Oriente Medio».
Así lo destacan desde S&P Global Market Intelligence, donde señalan que los datos del índice PMI de agosto «sitúan a la zona euro en la senda de un crecimiento sólido para el tercer trimestre». Como añaden, «los datos apuntan a un estancamiento de la tendencia desinflacionista observada desde que los índices de precios del PMI alcanzaron su máxima en mayo».
«Teniendo esto en cuenta, junto con la resiliencia de la actividad económica que reflejan las últimas cifras, es posible que el Banco Central Europeo (BCE) considere ahora justificado endurecer su política monetaria en la reunión de la próxima semana», dicen.
Concretamente, el índice S&P Global PMI compuesto de actividad total de la zona euro, ajustado estacionalmente, se situó en 52 en agosto, por lo que el ritmo de crecimiento se mantuvo sin cambios respecto a la máxima de ocho meses registrada en julio. El índice se situó por encima del nivel de ausencia de cambios de 50 y cerca de su media a largo plazo (52,3).
Además, el índice PMI de actividad comercial del sector servicios se situó por encima del nivel de ausencia de cambios de 50 y señala un aumento de la actividad comercial por segundo mes consecutivo. Al registrar 51,6 en agosto, el índice se mantuvo prácticamente igual respecto a la lectura de 51,7 registrada en julio.
En general, el volumen de nuevos pedidos recibidos aumentó al mismo ritmo sólido registrado en julio. En consecuencia, la mejora de la demanda en agosto fue conjuntamente igual que la más fuerte observada desde noviembre de 2025. Los datos del índice PMI desglosados por los dos sectores estudiados mostraron que el crecimiento de las ventas fue generalizado. Cabe destacar que agosto marcó la primera vez en cuatro años y medio que aumentaron los nuevos pedidos de exportación en el sector privado de la zona euro.
El sector manufacturero lideró esta expansión, ya que la demanda de servicios procedente del extranjero se debilitó ligeramente. Como resultado, el ritmo de crecimiento en su conjunto fue marginal. La mejora de la coyuntura de ventas estuvo acompañada de un nuevo aumento del empleo en el sector privado durante el último periodo de la encuesta. Los datos de agosto mostraron un incremento de la plantilla por primera vez en lo que va de año. La tasa de creación de empleo estuvo en concordancia con la media histórica del estudio.
A pesar de la mejora de la capacidad operativa, el ritmo de reducción de los pedidos pendientes se ralentizó en agosto. De hecho, la disminución de la carga de trabajo pendiente fue solo marginal y la más débil desde marzo.
En cuanto a los precios, los últimos datos de la encuesta apenas mostraron cambios en el panorama inflacionista de la zona euro. La tasa de inflación de los costes de los insumos descendió ligeramente, mientras que el aumento de los precios de venta se mantuvo al mismo nivel que el registrado en julio. La presión de los precios sigue siendo elevada en comparación con la situación anterior al conflicto bélico en Oriente Medio.
Por último, la confianza empresarial se mantuvo estable. Aunque superaron los niveles observados en el segundo trimestre, las expectativas de crecimiento siguieron siendo débiles según los estándares históricos. Se observó una divergencia en las tendencias a nivel sectorial, ya que una marcada mejora en el sentimiento de los fabricantes contrastó con un menor optimismo entre las empresas de servicios.
Por países, los datos del índice PMI a nivel nacional revelaron que el sur de la zona euro fue el principal motor del crecimiento y tanto España como Italia registraron una marcada expansión en los niveles de actividad económica en general. La mejora de Alemania fue comparativamente más modesta, aunque de todas formas el ritmo de crecimiento fue el más rápido desde marzo. Francia se opuso a la tendencia general de crecimiento, ya que registró su octava contracción consecutiva de la actividad comercial.

















