Jesús Calleja consta como una de las figuras más queridas en el panorama de televisión nacional. Algo que se debe, entre otras cosas, a la confianza que siempre ha mostrado con su audiencia a la hora de abrir su corazón y exponer qué partes de su vida le han llevado al lugar en el que está.
En este mismo sentido, Calleja aprovechaba una reciente entrevista con ‘El País’ para recalcar los humildes orígenes de su familia. En sus declaraciones aclara que no comenzó en el mundo del espectáculo, sino que su primer trabajo se encuadró dentro del oficio de peluquero.
Jesús Calleja se enfrenta a su sexto Dakar / Santana Cars
Los humildes orígenes
Jesús Calleja narraba su historia previa a la televisión con una premisa rotunda sobre su familia: sus padres regentaban una peluquería de señoras en León y apenas ganaban suficiente como para salir adelante. No obstante, esto hizo que Calleja aprendiera mucho sobre la cultura del esfuerzo y el sacrificio.
De hecho, esta situación forjó el espíritu aventurero de Calleja dado que, a pesar de la delicada situación económica, sus padres siempre organizaban viajes familiares consistentes en echarse a la espalda una tienda de campaña y unas cuantas provisiones para cruzar distintos países de Europa.
Tras acabar el servicio militar obligatorio, Jesús Calleja comenzó a trabajar como peluquero en el establecimiento de sus padres, lo cual le permitió ahorrar lo suficiente como para acabar comprándose su primer coche: un SEAT 850 de segunda mano, ni más ni menos.
Hablamos de un vehículo que constó como un auténtico icono de España entre las décadas de los 70 y los 80, a pesar de los defectos que presentaba en cuanto a funcionalidad y estructura. Sobre todo, porque era famoso por recalentarse a la primera de cambio.
No obstante, lo importante no era el coche, sino lo que suponía en la vida del presentador de televisión: un símbolo de libertad con el que tuvo la oportunidad de aumentar su grado de independencia con respecto a sus padres y empezar así a organizar sus primeros viajes en solitario.

SEAT 850 / Imagen de archivo
Según cuenta Jesús Calleja, utilizó dicho coche en muchas ocasiones para ir de escalada a los Picos de Europa, siendo este un capítulo de su vida que recuerda con un gran cariño por lo que significó de cara a su futura trayectoria profesional dentro del mundo de la televisión.
De esta manera, se podría decir que la fama actual de Calleja no existiría de no ser por el afán de sus padres por la aventura, lo cual caló en la personalidad del presentador tan hondo como para que acabara dedicando su vida a explorar el mundo y compartir sus vivencias con todo aquel que estuviera dispuesto a acompañarle.
De hecho, Calleja ha revelado en numerosas ocasiones que ha tenido muchos trabajos antes de ponerse delante de las cámaras, pero siempre con el objetivo de financiarse sus viajes y expediciones. Aunque fuera mecánico, antenista o guía de alta montaña, su mirada siempre estuvo fijada en el horizonte.















