Tras unos días de liquidación de todas sus existencias, la veterana tienda Doryga de Santa Catalina, especializada en lencería y corsetería femenina, cierra este lunes sus puertas después de tras 70 años de actividad ininterrumpida.
Desde su inauguración en 1956 permaneció en el mismo local, en el número 24 de la calle Aníbal de Palma, calle de la popular barriada de abundante tejido comercial que poco a poco ha ido desapareciendo para dejar paso a restaurantes, bares e inmobiliarias.
Regentaba el negocio Pepita, la segunda generación al frente del comercio. La tienda fue fundada por sus padres, Dora y Gabriel, origen del nombre del comercio, y Pepita empezó a trabajabar en él a los 14 años. Con el cierre de Doryga, el horno de Ca sa Camena ha quedado como el último comercio tradicional de la vía.
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