Un caso perdido

Parada y fonda de Miguel Ríos en Cartagena después de haber sorbido festivales por tierras catalanas y haber dejado huella desde Andalucía a Galicia pasando por la meseta en la enésima gira de su vida. A los 82 tacos, el rockero de nuestras entretelas sigue jugando a las cuatro esquinas.

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