Las subidas registradas en la última sesión de la semana hacen que el Ibex 35 ronde el nivel de los 20.000 puntos, aunque por debajo. En esta jornada, todas las miradas están puestas en el simposio de Jackson Hole de la Reserva Federal (Fed), donde su presidente, Kevin Warsh, tiene previsto intervenir este viernes.
Aunque no está vinculado a una reunión formal de política monetaria, los inversores estarán atentos a las señales que indiquen la posible evolución de los tipos de interés.
«Será el principal factor que influya en los mercados durante la conferencia. Los mercados estarán atentos a cualquier indicio sobre la política monetaria en septiembre. Prevemos que Warsh mantendrá su estrategia de ofrecer poca o ninguna orientación futura«, dicen en Danske Bank.
«La historia nos demuestra que estos discursos pueden ser trascendentales», afirma Ipek Ozkardeskaya, analista senior en Swissquote, que señala que, «en ocasiones, Jackson Hole ha sido escenario de importantes cambios en la comunicación y la política monetaria de la Fed».
Como recuerda, «Ben Bernanke aprovechó su discurso de 2010 para indicar que la Fed estaba preparada para proporcionar estímulos monetarios adicionales, mientras que el discurso de Jerome Powell en 2022, conocido por su brevedad y contundencia, dejó bien claro que seguiría endureciendo su política monetaria incluso a costa de cierto sufrimiento económico». Por lo tanto, «hay mucho en juego. Warsh debe decir algo, y lo que diga —o deje de decir— probablemente influirá en el mercado, posiblemente de forma considerable».
Sin embargo, Kathleen Brooks, directora de investigación de XTB apunta que «prácticamente no hay ninguna posibilidad de que Warsh siga los pasos de sus predecesores, ya que ha afirmado en repetidas ocasiones que no considera que la orientación prospectiva sea útil fuera de las crisis económicas». En su opinión, «es difícil predecir qué dirá Warsh y qué tono adoptará. Si no ofrece ninguna orientación futura, ¿podrá clasificarse lo que diga como una postura moderada o agresiva? Un tono prudente ante la creciente inflación podría impulsar activos alternativos al dólar, como el oro y las criptomonedas, al tiempo que presionaría al dólar e, irónicamente, elevaría los rendimientos de los bonos, dado que los inversores expresan su preocupación por la inflación».
Mientras tanto, se cumplen seis meses desde el inicio de la guerra con Irán, mientras los mercados parece que se han acostumbrado al estancamiento sin que se vislumbre una solución. El precio del petróleo se mueve a la baja con los inversores evaluando los acontecimientos en Oriente Medio y la Casa Blanca afirmando que no se están llevando a cabo negociaciones entre Estados Unidos e Irán.
Además, Irán ha expuesto sus condiciones para reabrir el estrecho de Ormuz, señalando que entre ellas se encuentra el fin de las guerras en Oriente Medio. El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei, ha declarado que Estados Unidos debe «demostrar su seriedad» en el cumplimiento de estos compromisos «antes de que se pueda establecer una nueva relación de confianza».
Por otro lado, en la agenda del día, se publican los primeros indicios de la inflación de agosto con el Índice de Precios de Consumo (IPC) de España y Francia.
«Prevemos que la inflación en la zona euro aumente al 3,4% interanual desde el 3%, mientras que se espera que la inflación subyacente se mantenga sin cambios en el 2,5%. El aumento debería estar impulsado exclusivamente por la inflación energética, ya que los precios en las gasolineras han subido un 5% intermensual para la gasolina y un 8% para el diésel. El dinamismo de la inflación subyacente debería mantenerse moderado, como también sugieren los componentes de precios del PMI», indican en Danske Bank.
OTROS MERCADOS
En otros mercados, el petróleo cae, con el Brent en los 89,3 dólares por barril y el West Texas Intermediate (WTI) en los 83,2 dólares.
El oro cotiza a la baja, situándose en 4.627 dólares la onza.
El bono del Tesoro estadounidense a 10 años ronda el 4,68%.
En el mercado de divisas, el EUR/USD se mueve en los 1,1645 dólares.
Y el bitcoin desciende un 0,3% hasta los 79.840 dólares.














