Con el final de las vacaciones de verano, millones de segundas residencias vuelven a quedar vacías durante semanas o incluso meses. Este momento del año se ha convertido en una de las principales preocupaciones para sus propietarios, que buscan garantizar la protección de viviendas que permanecerán desocupadas durante largos periodos. Según el Observatorio de la Seguridad de Hogares y Negocios de Verisure, el 72,8% de los propietarios encuestados de segunda vivienda afirma reforzar o prestar una atención especial a la seguridad de estos inmuebles durante los meses estivales, una preocupación que continúa creciendo y encadena ya tres años consecutivos al alza.
El estudio muestra cómo la seguridad se ha convertido en un factor cada vez más presente en la gestión de estas viviendas, especialmente en aquellos inmuebles que permanecen vacíos durante largas temporadas. De hecho, las segundas residencias presentan una probabilidad de sufrir una intrusión un 19% superior a la de las viviendas habituales, una diferencia que se explica por los periodos prolongados de ausencia de sus propietarios.
Segundas Residencias. Vulnerabilidad. / Cedida
«Las segundas residencias plantean retos específicos desde el punto de vista de la protección. Son inmuebles que, en muchos casos, pasan largas temporadas desocupados y donde la capacidad de detectar rápidamente una incidencia resulta especialmente relevante. Por eso observamos una creciente preocupación por disponer de sistemas que permitan supervisar la vivienda incluso cuando el propietario se encuentra a kilómetros de distancia», explica Laura Gonzalvo, directora de Comunicación & ESG de Verisure para Iberia, Italia y Latam.
Crece la percepción del riesgo
La preocupación de los propietarios no responde únicamente a una sensación subjetiva. Según el Observatorio, el 49,9% de los participantes en el estudio considera que las segundas residencias están hoy más expuestas a riesgos de seguridad que hace unos años, reflejando una mayor sensibilidad hacia la protección de este tipo de inmuebles.
Entre los principales motivos de inquietud destacan las ocupaciones, mencionadas por el 28,8% de los propietarios de segunda vivienda, seguidas por los robos o intrusiones durante los periodos de ausencia, señalados por el 24,8%.
La percepción de vulnerabilidad aumenta especialmente cuando termina el periodo vacacional y las viviendas vuelven a quedar deshabitadas, una circunstancia que explica por qué cada vez más propietarios incorporan medidas de protección o revisan las ya existentes antes de abandonar el inmueble.

El Observatorio de la Seguridad de Hogares y Negocios de Verisure analiza la evolución de la percepción de la seguridad en España / Cedida
Las viviendas vacías, en el punto de mira
El Observatorio pone de manifiesto que las viviendas que permanecen vacías durante largos periodos continúan concentrando una parte importante de los riesgos asociados a la seguridad residencial. En este contexto, las soluciones orientadas a supervisar y proteger el inmueble cuando no hay presencia física adquieren un peso creciente entre los propietarios.
Sin embargo, el estudio también revela que aún existe margen de mejora. Actualmente, el 20,3% de los propietarios encuestados de segunda residencia reconoce no tener instalada ninguna medida de seguridad, una cifra superior a la registrada el año anterior.
Precisamente, la vuelta a la rutina tras el verano supone para muchos propietarios el momento de tomar decisiones relacionadas con la protección de estas viviendas, que pasarán gran parte del año sin ocupación permanente.

Intrusiones / Cedida
Tecnología y prevención ganan protagonismo
En paralelo, el Observatorio detecta una transformación más amplia en la forma en la que los españoles entienden la protección de sus hogares. Las medidas tradicionales siguen manteniendo una presencia destacada, pero ganan relevancia aquellas soluciones capaces de detectar incidencias, verificar situaciones de riesgo y facilitar una respuesta cuando es necesario.
Esta evolución resulta especialmente visible en las segundas residencias, donde los propietarios buscan cada vez más herramientas que les permitan mantener la tranquilidad cuando no se encuentran físicamente en la vivienda y disponer de una mayor capacidad de supervisión durante los periodos de ausencia.
*El Observatorio de la Seguridad de Hogares y Negocios de Verisure analiza la evolución de la percepción de la seguridad en España a partir de una encuesta realizada por IO Investigación a 2.001 personas y del análisis de más de 26 millones de señales gestionadas por la Central Receptora de Alarmas de Verisure durante 2025.











