Un ciudadano ghanés de 56 años falleció ayer de forma súbita mientras trabajaba en una de las plantas de compostaje que Tirme tiene en Son Reus, en Palma. Un portavoz del sindicato CCOO denunció que la dotación de los Bombers de Mallorca que acudió al lugar detectó una elevada concentración de gas tóxico en la nave, mientras que desde la empresa apuntaron a que los exámenes forenses habrían confirmado que el hombre falleció por causas naturales
Las distintas fuentes coinciden en señalar que el incidente se produjo sobre las nueve de la noche de ayer, en el interior de una nave del Área de Metanización-Compostaje, en las instalaciones de tratamiento de residuos que Tirme tiene en Son Reus, en la carretera de Palma a Sóller.
La víctima trabajaba para Ilunion, una empresa de la ONCE, que da trabajo a personas en riesgo de exclusión social. El hombre, oriundo de Ghana y de 56 años, estaba desatascando una de las máquinas en una nave del Área de Compostaje junto a un compañero, cuando se sintió mal. Desde Tirme señalan que se activó de inmediato el plan de emergencias laborales. Media docena de compañeros iniciaron las tareas de reanimación, se alertó al 112 y se solicitó la intervención urgente de una ambulancia. Sin embargo, todo fue inútil, y el hombre falleció.
Al lugar acudieron también dotaciones del parque de Inca de los Bombers de Mallorca, que trasladaron el cuerpo y realizaron una medición de gases en el lugar donde había fallecido. Estas mediciones arrojaron una tasa muy alta de concentración de gases tóxicos, el doble del considerado normal, según informan fuentes del sindicato.
Desde Tirme indican que estos resultados no son extraños, ya que se trata de medidores utilizados habitualmente en domicilios, y en este caso se examinó una planta industrial de tratamiento de residuos. Sin embargo, desvincularon la muerte del trabajador a la inhalación de gas y apunta a que los resultados de la autopsia, que se le ha practicado hoy al trabajador, indica que falleció por un infarto. También destacan que en el lugar había seis trabajadores y ninguno tenía síntomas de intoxicación, por leve que fuera. Hoy por la mañana, mantienen en Tirme, se han vuelto a medir la concentración de gas en las instalaciones y el resultado ha sido negativo.
CCOO, por su parte, criticó las instalaciones de Tirme, que considera «obsoletas» y «una bomba de relojeria», y el hecho de que el hombre estuviera trabajando en una nave cerrada, sin ventilación ni sistema de extracción de gases, lo que generó un ambiente que pudo contribuir a su fallecimiento.
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