Jucil (Justicia para la Guardia Civil) denunció este miércoles la ausencia de un plan efectivo de mantenimiento, reparación y renovación de los medios del Servicio Marítimo Provincial de la Guardia Civil en la Región de Murcia, «una situación que está reduciendo de forma preocupante la capacidad operativa de los agentes» para vigilar el litoral y responder ante la llegada de embarcaciones con inmigrantes en situación irregular.
Tras las denuncias realizadas los últimos días por la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), Jucil alza también la voz ante la Dirección General de la Guardia Civil y reclama una respuesta urgente «que vaya más allá de reparaciones puntuales o soluciones improvisadas», ya que considera que hay un problema estructural de falta de planificación en la renovación y mantenimiento de los medios navales.
Según los datos recabados por esta asociación, solo en agosto se habrían registrado ya más de 500 llegadas de inmigrantes en la zona de Cabo de Palos-Cartagena, «a lo que habría que sumar una cifra igual o superior si se tiene en cuenta todo el litoral».
Lamentan trabajar con embarcaciones que llevan años acumulando averías
Jucil denuncia que, de los cuatro medios navales adscritos o disponibles para el Servicio Marítimo en la Región, dos de las embarcaciones principales se encuentran inoperativas y una tercera patrullera presenta importantes limitaciones mecánicas que reducen su velocidad a entre 22 y 23 nudos, lo que condiciona su capacidad de intercepción. «La cuarta embarcación, una semirrígida incautada, está destinada a cometidos específicos y no puede considerarse una alternativa real a una patrullera provincial preparada para las labores de vigilancia e intercepción», explica.
En este sentido, advierte de la evolución de los métodos utilizados por las redes dedicadas al tráfico de personas, puesto que las denominadas pateras-taxi, embarcaciones rígidas o semirrígidas dotadas de motores de gran potencia, exigen que los agentes dispongan de medios capaces de responder a esta nueva realidad operativa. «No se puede exigir a los guardias civiles que hagan frente a las necesidades del litoral del siglo XXI con embarcaciones que llevan años acumulando averías y que, en algunos casos, ni siquiera pueden prestar servicio».
Una embarcación nueva no sirve de nada si no hay suficientes profesionales especializados para garantizar su presencia en el mar
Entre las medidas solicitadas por la asociación se encuentran la comprobación urgente del estado de todas las embarcaciones, la reparación de aquellas que sean técnicamente recuperables y la sustitución de las unidades que hayan llegado al final de su vida útil o cuya reparación no resulte viable. Mientras esto ocurre, reclama que se refuercen temporalmente los medios disponibles para evitar que la falta de embarcaciones plenamente operativas reduzca la capacidad de vigilancia preventiva del litoral.
Además, solicita un estudio actualizado de las necesidades de personal especializado del Servicio Marítimo en la Región. «Una embarcación nueva no sirve de nada si no hay suficientes profesionales especializados para garantizar su presencia en el mar, cubrir los turnos y responder simultáneamente a las diferentes incidencias que puedan producirse en un litoral tan extenso», argumenta.
En definitiva, espera que la crisis que vive el Cuerpo en el litoral murciano sirva «para poner fin a una política de mínimos en materia de medios marítimos».














