Con motivo de sus bodas de plata, la casa real noruega ha querido celebrar este martes los 25 años de matrimonio de Haakon y Mette-Marit con una fotografía inédita de la pareja.
La imagen, tomada la pasada semana en el exterior de Skaugum, residencia oficial de los príncipes herederos, muestra a ambos juntos y sonrientes en una fecha especialmente significativa para la familia real noruega, que ha optado por mantener la celebración en la intimidad. En el retrato, Mette-Marit luce una falda blanca de flores azules y un jersey amarillo lima, en un posado mucho más cercano que solemne.
«25 años de amor»
El retrato llega justo un cuarto de siglo después de aquel 25 de agosto de 2001 en el que Haakon de Noruega y Mette-Marit Tjessem Høiby se dieron el ‘sí, quiero’ en la catedral de Oslo. La casa real ha acompañado la fotografía con un mensaje que resume la efeméride en tres ideas: «25 años de amor, familia y una vida juntos». Una celebración contenida, lejos de los grandes actos oficiales que suelen rodear a este tipo de aniversarios en las monarquías europeas.
Según la prensa noruega, la efeméride podría reunir también a los hijos de la pareja. La princesa Ingrid Alexandra -segunda en la línea de sucesión al trono- volvió de Sídney antes del trasplante de su madre, y cursará sus estudios este próximo curso en la Universidad de Oslo.
La decisión de festejar las bodas de plata en privado estaba tomada desde hace meses y está directamente relacionada con el estado de salud de Mette-Marit. La princesa heredera fue sometida el pasado 17 de junio a un trasplante de pulmón tras el empeoramiento de la fibrosis pulmonar crónica que le fue diagnosticada años atrás. La intervención se desarrolló con éxito y recibió el alta hospitalaria el 14 de julio, aunque continúa inmersa en un periodo de recuperación y rehabilitación que ha reducido al mínimo su agenda institucional.
Príncipe Haakon Magnus. Mette-Marit Tjessem-Hoiby. Familia Real Noruega. Bodas / EFE / LEV_001
El rey Harald, ingresado
A esta situación se suma ahora la preocupación por el rey Harald V. El monarca, de 89 años, permanece de baja después de que su estado empeorara durante el fin de semana. La casa real informó de que está siendo tratado con antibióticos por una infección bacteriana en la sangre y de que ha respondido al tratamiento. Mientras dura su ausencia, Haakon ejerce como regente, una circunstancia que añade todavía más sobriedad a un aniversario que la pareja ha decidido reservar al ámbito familiar.

El príncipe heredero noruego, Haakon (c), su esposa, Mette-Marit (2i), sus hijos, la princesa Ingrid Alexandra (i) y el príncipe Sverre Magnus (2d) y el hijo de Mette-Marit, Marius Borg Hoiby (d), posan para los fotógrafos en su residencia de Skaugum, cerca de Oslo. / ASERUD LISE / EFE
Lejos de un cuento de hadas
La historia de Haakon y Mette-Marit estuvo desde el principio lejos de los moldes tradicionales. Su relación generó una fuerte atención mediática antes de la boda, especialmente por el pasado de ella y por el hecho de que ya era madre de un niño, Marius Borg Høiby. Con el paso de los años, la pareja consolidó su papel dentro de la monarquía noruega y formó una familia junto a sus dos hijos en común, Ingrid Alexandra y Sverre Magnus.
Veinticinco años después, la celebración no tendrá por ahora grandes recepciones ni fastos. Palacio ha dejado abierta la posibilidad de conmemorar públicamente el aniversario más adelante, cuando la salud de Mette-Marit lo permita.
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