El jefe del Ejército pakistaní, Asim Munir, quien ha liderado personalmente los esfuerzos de mediación entre Estados Unidos e Irán ha viajado este lunes por sorpresa a Teherán para intentar recuperar una vía diplomática que ha entrado en dique seco en las últimas semanas, después de combates esporádicos durante julio en el estrecho de Ormuz y un agosto de insultos, malas palabras y amenazas económicas.
Washington, de hecho, anunciará este lunes un nuevo paquete de sanciones contra la República Islámica, que el presidente estadounidense, Donald Trump, catalogó la semana pasada como «histórico y sin precedentes».
La intención del viaje de este lunes de Munir a Irán es, según Pakistán, para «proseguir con los esfuerzos para contribuir a promover la paz«. Islamabad, junto con Qatar, es la gran mediadora en el conflicto entre Washington y Teherán, y consiguió que ambos países firmasen un acuerdo de alto el fuego en abril y un preacuerdo en junio que sirvió para suspender los combates y rebajar las tensiones en la región.
Ambos pactos fueron papel mojado en cuestión de semanas. «Hay un claro déficit de confianza entre las dos partes. Se espera que Munir se reúna este lunes con allegados al líder supremo iraní, el ayatolá Mojtabá Jameneí«, han dicho varias fuentes pakistaníes a la prensa. Estas mismas fuentes, de hecho, han asegurado que el mariscal de campo mantuvo la semana pasada una llamada telefónica no anunciada públicamente con Trump como preparación del viaje.
Según las filtraciones a la prensa, el presidente estadounidense pidió a Munir que usase su influencia para garantizar una vuelta a la mesa de negociaciones. También se espera que el pakistaní discuta con las autoridades iraníes la nueva alianza de defensa firmada este mes por Pakistán, Arabia Saudí y Turquía. Irán ha sido invitado supuestamente a sumarse al grupo.
«Terrorismo económico»
Mientras Irán espera el anuncio de las nuevas sanciones económicas estadounidenses, varios de sus altos cargos han asegurado durante el fin de semana que «cualquier cooperación» de los países de la región con las medidas de Trump «tendrá consecuencias». El multimillonario, de hecho, amenazó también a los países vecinos de Irán si no ayudaban a Washington con sus sanciones.
«Las acciones de EEUU son un claro ejemplo del terrorismo económico que intentan proyectar para castigar a una nación que insiste en defender su soberanía e independencia. El bloqueo naval a Irán es un acto de agresión. Avisamos a todos que cualquier cooperación con los actos ilegales de EEUU tendrá sus efectos. No nos quedaremos parados ante lo que está ocurriendo», ha declarado este lunes el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaeí.
Baqaeí ha insistido en que la visita de Munir tan solo tratará cuestiones bilaterales entre Pakistán e Irán, algo desmentido por la propia Islamabad. Los mediadores esperan volver a la mesa de negociaciones una vez Teherán haya finalizado sus conversaciones con Omán —el otro país que tiene costa en el estrecho de Ormuz— para decretar el estatus futuro de la disputada vía marítima.
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