Una Administración ineficiente es un fraude a los ciudadanos

El mecanismo que prepara el Principado para evaluar a sus trabajadores es una necesidad porque lo que no se mide no se mejora, lo que se mide mal se pervierte y lo que se deja sin medir acaba convertido en rutina. No resulta admisible resignarse a la lentitud como si fuera una ley natural. Eso no significa responsabilizar a los funcionarios del mal funcionamiento administrativo.

Fuente