El ministro de Petróleo de Irán, Mohsen Paknejad, anunció este domingo el descubrimiento de un nuevo yacimiento de 21.000 millones de metros cúbicos de gas en un yacimiento del sur del país, en un momento marcado por las amenazas de Estados Unidos de redoblar la presión económica contra la República Islámica. «Este hallazgo aporta una importante cantidad adicional de hidrocarburos a las reservas nacionales de Irán y refleja los esfuerzos de la industria petrolera por identificar y explotar nuevos recursos», afirmó Paknejad, según declaraciones difundidas por medios oficiales iraníes.
El ministro estimó que el 73% del gas descubierto es recuperables, una cantidad que, según indicó, equivaldría a unos 15 años de producción de una de las fases del gigantesco campo gasístico de South Pars/North Dome, el mayor del mundo y compartido por Irán y Catar en el golfo Pérsico. Paknejad confirmó además la existencia de un importante volumen de gas condensado asociado al nuevo hallazgo, cuyo valor combinado podría alcanzar «miles de millones de dólares», aunque no ofreció más detalles.
El anuncio llega días después de que el secretario general de la Federación de la Industria Petrolera Iraní, Erfan Afazali, asegurara que los ataques de Estados Unidos e Israel contra instalaciones vinculadas al campo de South Pars habían provocado la pérdida de alrededor de un tercio de su capacidad de producción de gas, una situación que podría generar problemas de suministro durante la próxima temporada de frío. Irán posee las segundas mayores reservas de gas natural del mundo, con unos 33,6 billones de metros cúbicos, y unas de las mayores reservas de petróleo, pero las sanciones internacionales y la falta de inversión dificultan la explotación de esos recursos.
Nuevas medidas
El país sufre además problemas recurrentes de suministro energético, con cortes de electricidad durante los periodos de mayor demanda, y afronta dificultades para exportar sus hidrocarburos debido principalmente a las sanciones impuestas por Estados Unidos. El descubrimiento se conoce además en un momento de creciente presión de Washington. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha anunciado lo que describió como «la operación económica más devastadora jamás emprendida contra cualquier país» y un «día D económico» contra Irán, con el objetivo declarado de forzar el fin del conflicto y la reapertura del estrecho de Ormuz.
Washington aún no ha detallado el alcance de las nuevas medidas, aunque el secretario del Tesoro, Scott Bessent, advirtió de consecuencias económicas para los países que proporcionen «cualquier tipo de ayuda vital a Irán».
Fuente: El Periódico















