La única duda que se percibía del regreso de Julián Álvarez al Metropolitano no era si iba a ser recibido con pitos por su propia afición, sino cómo de hostil sería ese ambiente al que tendría que enfrentarse el argentino tras su intento de salida al Barcelona.
La afición del Atlético de Madrid lo dejó muy claro, no perdona ni por asomo lo que considera una traición a su escudo.
Cuando el nombre de Julián Álvarez resonó en la megafonía para anunciar los suplentes antes del partido contra el Villarreal, los decibelios se salieron de cualquier medición. La respuesta de la hinchada colchonera fue unánime, una silbada atronadora de la que sin duda el propio futbolista fue plenamente consciente.
Pitada a Julián Álvarez en el Metropolitano
Julián Álvarez se sentó en el banquillo y por momentos mantuvo la cabeza gacha, con un perfil bajo, tratando de aguantar la situación. Se notaba una actitud nerviosa con la mirada hacia el suelo mientras movía sus piernas. Sabía que se iba a enfrentar a esta situación tarde o temprano.
El abucheo generalizado al nombre de Julián fue tal, que incluso tapó el anuncio por megafonía de los siguientes suplentes, que pasaron desapercibidos mientras se mantenía el sonido de viento.
Fue la primera vez que Simeone incluyó al argentino en una lista de convocados en esta nueva temporada. Por mucho que el entrenador haya tratado de calmar los ánimos y decir que Julián es un hombre importante para el equipo en lo deportivo, la hinchada colchonera expresó su malestar con la actitud del delantero.
Pese a que el mercado sigue abierto, la salida de Julián Álvarez del Atlético de Madrid parece cada vez más una utopía. En el Barça ya dan casi por imposible poder rescatar al argentino del Metropolitano, y el Atlético ha dejado muy claro que no dejará salir al futbolista a cualquier precio.
Los colchoneros descartaron la oferta del Real Madrid de 150 millones de euros, y no aceptarán una cantidad inferior ya que no necesitan vender a uno de sus futbolistas clave, menos aún a un rival directo.
La situación se enrevesó durante el Mundial, cuando Julián Álvarez dijo abiertamente que quería salir de su actual club para «cumplir un sueño», confiando en que eso ablandara la actitud de los dirigentes colchoneros y le dejaran salir al Barcelona. Sin embargo, el Atleti se ha mostrado tajante e impasible y ahora el argentino deberá recuperar el cariño de la afición rojiblanca a base de goles.













