Un cortometraje sobre la masculinidad tóxica –Ser un hombre, de Lucas Parra– se ha alzado con el premio del Jurado en la decimotercera edición del Festival de Cine Pequeño de Aspe, clausurado este viernes en un Teatro Wagner abarrotado de público con medio millar de espectadores.
El trabajo del realizador barcelonés pone el foco en un niño de siete años, Miguelito, que acompaña a su padre y a su abuelo a una cacería que le cambiará para siempre. El corto de Lucas Parra, que aborda las herencias transmitidas de generación en generación, ha sido reconocido en numerosos festivales, entre ellos el de Sant Joan d’Alacant, que lo distinguió con el Ficus de Oro.
El otro gran premio del certamen, el del Público, ha sido para El fantasma de la Quinta, un cortometraje de animación de James A. Castillo (Madrid, 1989) que toma como referencia la estancia que Goya pasó en la Quinta del Sordo, fruto de la cual surgieron sus Pinturas negras.
El premio al Mejor Cortometraje de la Comunidad Valenciana se lo llevó un trabajo rodado en Alicante y dirigido por el tándem formado por Álvaro G. Company y Mario Hernández, Pordentro, que trata la identidad de género en la tercera edad en una película protagonizada por Ramón Barea, quien da vida a Elías, un hombre que, tras décadas de silencio, decide mostrarse al mundo como la mujer que siempre supo que era.
Además, el premio por la Igualdad ha recaído en Loquita por ti, de Greta Díaz; el Mejor Cortometraje Local ha sido El lago silente, de Varo López, y la Mención Especial del Público al Cortometraje Local ha sido para El eco de la partitura, de Paloma Ortín y Paco Fayago.
Público durante la decimotercera edición del Festival de Cine Pequeño de Aspe / INFORMACIÓN
La jornada de clausura -que ha repartido cerca de 3.000 euros en premios- se ha celebrado tras la clase magistral impartida por Jordi Jiménez, director del cortometraje Gilbert, galardonado con el Premio Goya 2026 al Mejor Cortometraje de Animación. La programación paralela también ha recibido buena respuesta del público, ya que tanto el taller infantil Las claquetas como el taller de Inteligencia Artificial completaron todas sus plazas.
Con esta clausura, la organización del Festival Internacional de Cine Pequeño reafirma su condición de cita cultural de referencia en la localidad, capaz de reunir a creadores, profesionales y espectadores alrededor del cortometraje, cuyo respaldo del público «es la recompensa y el mejor impulso para seguir apostando por el cine en formato corto».
Otras actividades
El festival no concluye aquí su actividad. La programación continuará en octubre con el Bloodtober Fest, un festival de cortometrajes de temática de terror, y celebrará el 21 de diciembre El Día Más Corto 2026. Asimismo, en octubre comenzará la nueva programación de largometrajes del Cineclub, que se desarrollará hasta mayo de 2027.
Suscríbete para seguir leyendo










