El óleo “Otoño vasco”, de Darío de Regoyos, fue la primera obra que el empresario y filántropo asturmexicano Plácido Arango (Tampico, 1931-Madrid, 2020) donó al Museo de Bellas Artes de Asturias. Luego vinieron muchas más, fruto de la generosidad de este hijo de emigrantes salenses que fuera, además, presidente del Patronato del Museo del Prado y de la Fundación Princesa de Asturias. Ahora, esa obra de Regoyos viajará a Bilbao para formar parte, desde el próximo 5 de octubre, en el ciclo de exposiciones que el museo bilbaíno dedicará a mostrar la colección reunida por Arango. Este proyecto expositivo, que lleva por título “La búsqueda del comienzo”, servirá para inaugurar la ampliación del Bellas Artes de Bilbao, diseñada por los arquitectos Norman Foster y Luis María Uriarte.
La obra «Otoño vasco», de Darío de Regoyos / Museo de Bellas Artes de Asturias
“La búsqueda del comienzo”se desarrollará en el Bellas Artes de Bilbao mediante mediante sucesivas rotaciones de obras de la colección Arango, cada seis meses hasta 2030, cedidas en comodato por sus hijos. A ellas se sumarán piezas invitadas procedentes de otros museos e instituciones vinculadas a su trayectoria. Entre estas obras invitadas se encuentra “Otoño vasco”, de Darío de Regoyos. Esta obra podrá contemplarse en Bilbao durante la primera rotación de “La búsqueda del comienzo”, del 5 de octubre de 2026 al 5 de abril de 2027.
“Otoño vasco” fue la primera de todas las obras donadas por Plácido Arango al Bellas Artes, un gesto filantrópico que ha servicio para enriquecer notablemente la colección asturiana. Posteriormente, en 2017, Arango cedió un total de 33 piezas a la pinacoteca asturiana, desde pintura antigua a obras de arte contemporáneo. La donación incluía obras fechadas entre 1485 y 1992. Arango contribuyó a ampliar notablemente -18 nuevas firmas- la nómina de autores presentes en la colección del Bellas Artes de Asturias. La donación, subrayan en una nota desde el Museo de Bellas Artes de Asturias, “permitió así cubrir importantes lagunas existentes en las colecciones del Museo y, al mismo tiempo, reforzar de manera extraordinaria algunos de los conjuntos ya representados”. Entre los artistas que se incorporaron destacan Diego de la Cruz, Juan de Juanes, Juan Pantoja de la Cruz, Bartolomé González, Juan van der Hamen, Jerónimo Jacinto Espinosa, Juan de Valdés Leal, Antoni Tàpies, Manuel Millares y Eduardo Arroyo, entre otros.
El conjunto se completó, además, con destacadas esculturas de artistas contemporáneos como Juan Muñoz y Cristina Iglesias. Por su parte, entre los artistas ya presentes en las colecciones del Museo de Bellas Artes de Asturias, la donación supuso un enriquecimiento sustancial gracias a la incorporación de obras de especial relevancia de Juan Correa de Vivar, Luis de Morales, Francisco de Zurbarán, Genaro Pérez Villaamil, Ignacio Zuloaga y José Gutiérrez Solana, entre otros.
La elección de “Otoño vasco”, para representar al Museo de Bellas Artes de Asturias en la primera presentación de «La búsqueda del comienzo», “ha partido de la dirección del Museo asturiano por la particular capacidad de esta obra para sintetizar gran parte de los intereses que confluyen en la historia de la colección de Plácido Arango”, indican desde el museo asturiano. Y, a continuación, subrayan: “La obra de Darío de Regoyos, nacido en Ribadesella en 1857, reúne la condición de estar realizada por un artista asturiano y de abordar un paisaje vinculado al País Vasco, estableciendo un diálogo natural con el contexto del Museo de Bellas Artes de Bilbao. Su presencia en esta primera rotación permitirá, además, recordar la relación filantrópica de Plácido Arango con el Museo de Bellas Artes de Asturias, -iniciada en 2007, cuando la obra formó parte de la exposición “Una mirada singular”-, así como la importancia de su legado hasta hoy”.
“La búsqueda del comienzo”, el título del proyecto expositivo del Bellas Artes de Bilbao, proviene de una cita de poeta mexicano Octavio Paz. Alude a la voluntad de presentar de forma progresiva la colección reunida por Plácido Arango, estableciendo nuevos diálogos entre sus obras y ampliando el relato mediante piezas procedentes de otras colecciones y museos.
El Museo de Bellas Artes de Asturias indica en la misma nota de prensa que la participación de esta obra de Regoyos en la reapertura del Museo de Bellas Artes de Bilbao “constituye no solo una colaboración institucional, sino también una oportunidad para reivindicar la dimensión del legado de Plácido Arango como coleccionista, mecenas y benefactor de las instituciones culturales españolas”.
















