Para 2030, España podría contar con unos 33.000 habitantes centenarios. La cifra podría triplicarse en 2050. Detrás de esa revolución silenciosa están los avances científicos y unos conocimientos cada vez más extendidos sobre cómo cuidar la salud en cada etapa de la vida. Pero seguimos teniendo una forma de obsolescencia programada en los genes, y es que somos finitos, aunque la carrera por la longevidad extrema mueve fortunas y alimenta sueños.
El último hallazgo que intenta explicar el fenómeno de los supercentenarios llega de la Universidad de Osaka. No es casualidad. Japón tiene una elevada proporción de centenarios, un fenómeno que durante décadas se ha asociado a la dieta, a los hábitos de vida y a la estructura comunitaria. La investigación apunta a que el organismo desarrolla a partir de los cien años estrategias de autoprotección, una memoria inmunitaria construida en décadas de resistencia, que en la vejez extrema despliega toda su capacidad para prolongar la vida. La lógica científica tiene mucho de perseverancia convertida en biología, pero esa naturaleza humana se topa ahora con un enemigo climático, el calor extremo.
En Japón, allí donde no llega la atención de familiares, cuidadores y médicos se ensayan soluciones tecnológicas como sensores térmicos que activan el aire acondicionado cuando la vivienda supera una temperatura de riesgo, y alertas a los familiares ante el sobrecalentamiento. El programa se prueba este verano y, si funciona, se extenderá a más población. No es un capricho tecnológico. En Japón, las personas mayores representaron el 85% de las muertes por golpe de calor en 2024. En España, las estimaciones de mortalidad atribuible a altas temperaturas muestran un patrón parecido. El aire acondicionado y los refugios climáticos ya no son una comodidad, son una infraestructura de cuidados. Porque podemos aprender a comer mejor, a movernos más y a retrasar el deterioro del cuerpo, pero la carrera por vivir más años se corre en un planeta cada vez menos habitable.
Suscríbete para seguir leyendo












