A continuación, presentamos las cinco noticias más importantes de este jueves, 20 de agosto, en los mercados.
El mercado de deuda lanza una advertencia a las bolsas: «Se acabó el dinero gratis». La convulsión en el mercado de deuda sacude las bolsas mundiales. La venta masiva de bonos gubernamentales ha disparado los rendimientos de referencia hasta niveles no vistos en décadas, mientras los inversores exigen una mayor prima ante el temor a una inflación estructuralmente más alta, unos déficits públicos crecientes y una fuerte demanda de capital para financiar la inversión ligada a la inteligencia artificial (IA). El movimiento deja, además, una advertencia de fondo: «Se acabó el dinero gratis y el capital vuelve a tener precio».
De Mapfre a Inditex: las acciones que pueden hacer caja con la subida de los bonos. Cuando hay ventas masivas de bonos y sus rentabilidades suben, la primera lectura para la bolsa suele ser negativa: financiación más cara, valoraciones bajo presión y menor margen para asumir riesgo. Pero no todas las empresas pagan la misma factura. Algunas aseguradoras, bancos y compañías con abundante liquidez pueden incluso encontrar una vía adicional de ingresos en un escenario de tipos elevados.
Trump anuncia una «guerra económica» contra Irán y amenaza con consecuencias a quien apoye al país. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha lanzado una nueva amenaza: la «operación económica más aplastante jamás emprendida contra país alguno» contra Irán. Al tiempo que también ha avisado de tremendas consecuencias económicas para cualquier país partidario.
Santander cierra la compra de Webster y refuerza su presencia en Estados Unidos. Banco Santander ha cerrado la adquisición del estadounidense Webster Financial, seis meses después de haber anunciado la operación, una vez recibidas las autorizaciones de los supervisores y de los accionistas de la entidad.
Las actas de la Fed muestran «muchas» voces partidarias de subir tipos si la inflación no se modera. Las actas de la reunión de la Reserva Federal celebradas el pasado 29 de julio mostraron las diferencias ya conocidas entre los distintos miembros que componen dicho organismo -de hecho, tres miembros votaron a favor de una subida de tipos de un cuarto de punto frente a los nueve que votaron en contra- y señalaron que «muchos» participantes indicaron que probablemente será necesario endurecer la política monetaria si la inflación no disminuye.














