El Real Zaragoza regresó al trabajo este martes tras el doble amistoso contra la UD Logroñés y el Villarreal B en la tercera sesión a puerta abierta del verano y ante alrededor de 300 espectadores, muchos de ellos niños, y lo hizo con tres ausencias.
La más sonada fue sin duda la de Francho Serrano. El canterano y capitán no trabajó con permiso del club y su salida es cuestión de horas, con Portugal como posible opción. Tampoco estuvieron Sergio Escudero, que se ejercitó al margen junto al preparador Andrés Ubieto por reparto de cargas; ni Diego Monzón.
El joven centrocampista, una de las sensaciones de la pretemporada, está pendiente de pruebas médicas por unas molestias en el tobillo tras el choque ante el Villarreal B, aunque en principio no parece nada serio ni de excesiva gravedad.
Los que sí que estuvieron y con total normalidad son los tres futbolistas que terminaron tocados en los bolos veraniegos de la pasada semana. Saidu, que fue cambiado ante el Logroñés; Ademo, lo mismo ante el Villarreal B; y Tachi, que fue cambiado con tres puntos en la cara tras un fuerte golpe que le abrió una brecha, trabajaron con absoluta normalidad a las órdenes de Ibai Gómez.
Las pistas del once
En cuanto a la sesión en sí, que duró algo menos de hora y media, Ibai Gómez se centró en mejorar la salida de balón, los automatismos de los centrocampistas y mediapuntas y en cómo saltar líneas con pases y conducciones, aunque también con un ojo en la presión alta, que va a ser una de las grandes señas de identidad de este Real Zaragoza.
Primero lo hizo en un ejercicio con los once jugadores por equipo pero en espacios reducidos, con un campo de menores dimensiones y dos porterías de tamaño minúsculo, para trabajar la agilidad mental y las triangulaciones. Después aumentó el tamaño del campo y ya con porterías normales, pero sin utilizar el largo entero, ya que una meta se adelantó hasta la frontal del área.
Aunque no deja de ser un entrenamiento y simplemente son pruebas, la sesión de este martes fue siguiendo el rastro de los últimos amistosos. En el equipo sin peto se dibujó una defensa con Gabilondo, Tachi, Diego González y Raúl Pereira, que podrían ser los titulares fácilmente en el primer partido de Liga contra el Nástic. El lateral derecho es el único disponible, los dos centrales parten con ventaja con respecto a Barrachina y Carrillo y a la espera de Iranzo y el lateral zurdo también era el único ya que Escudero trabajó al margen. Parece que solo habrá duda en el flanco zurdo.
En el medio volvió a insistir con Ander Herrera y Peter Ademo, una pareja que ya formó tanto contra el Andorra como frente al Villarreal B, aunque a veces estuvieron acompañados de Terrer y otras por Rubén Díez. Ahí parece que reside la principal duda de Ibai de cara al estreno liguero. A veces Jamelli ejercía de mediapunta, con Terrer apoyando a Ander en salida de pelota y más rezagado, y otras era Ademo el más adelantado.
Les acompañaron Iker Vadillo, Jaume Jardí y Edu Espiau en ese equipo. En el contrario, cuya premisa era ser verticales tras recuperar, jugaron Cuenca, Hansson y Pau Sans, tres jugadores rápidos, por lo que Ibai se centró en trabajar diferentes variantes. Quiza ahí, tanto en la mediapunta como en la delantera, es donde más opciones y registros posee para decidir.
También estuvo trabajando por momentos con tres centrales, tanto en fase defensiva como ofensiva, con Saidu incrustado, y fue muy insistente en la rotura de líneas, la búsqueda del mediapunta y la colocación de los medios a la hora de defender.
Al final, aplausos para el esfuerzo de los jugadores por parte de la afición, quienes correspondieron con autógrafos y fotografías, siendo el que marcó el ejemplo Ibai Gómez, ya que fue el primero en ir a agradecer a los seguidores su presencia en la sesión matinal en la Ciudad Deportiva.
Esta tarde, a las 18.30 horas, tendrá lugar otra sesión de entrenamiento en la Ciudad Deportiva, pero esta vez será a puerta cerrada tanto para los aficionados como para los medios de comunicación.
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