El Campeonato de Europa de Atletismo concluyó este domingo en Birmingham y con un inesperado bronce del relevo 4×100 mixto que aumentó el botín español hasta las ocho medallas para acabar séptimo en el medallero y sextos en la tabla de posiciones gracias a la marcha; sin ella, se caería a la 20ª plaza en la lista de preseas. Fue la escasa continuación de una matinal en la que el equipo femenino se colgó el bronce por equipos en la maratón.
Sin embargo, hubo dos disparos al poste con los cuartos puestos del relevo 4×400 femenino pese a la remontada final de Blanca Hervás y de un Dani Arce que se bajó del podio en los metros finales de los 3.000 metros obstáculos, donde Alejandro Quijada fue sexto. Además, Fátima Diame acabó sexta en longitud, Yulenmis Aguilar novena en jabalina y el astro sueco Armand Duplantis reinó en pértiga con 6,15, pero no intentó batir su récord mundial.
Gran medalla
El relevo corto se quitó la espina a lo grande de lo sucedido en las series de 4×100, en las que hombres y mujeres no lograron entregar el último testigo. Las entregas fueron prácticamente perfectas, en un logro que relanza el Plan Nacional de Relevos, sobre todo después de los dos disgustos del sábado.
Guillem Crespí realizó una gran primera posta con una entrega perfecta a Maribel Pérez, quien contactó muy bien con Andoni Calbano y el donostiarra supo gestionar con Jaël Bestué las velocidades para acabar terceros en una clara muestra de que el trabajo con el testigo puede suplir algunas décimas que faltan a los españoles. Ello conlleva un riesgo y se puede fallar, como sucedió un día y medio antes.
Con un cuarteto espectacular que completó la tricampeona Amy Hunt, Gran Bretaña batió el récord europeo con 39.97, con Alemania plata (40.11) y España bronce (40.42), ambos con récord nacional. La felicidad del equipo fue difícil de explicar, con una explosión de júbilo y una sensación absoluta de orgullo por cómo se habían conseguido levantar.
Andoni Calbano se volvió loco, porque «le di el testigo a Jaël, conté, vi que éramos terceros y me puse a gritar, es increíble, lo más grande». «Hemos hecho muy bien todos los cambios, que es lo que buscábamos después de lo que nos pasó», comentó el catalán Guillem Crespí a Teledeporte. «Estoy muy feliz y he disfrutado muchísimo. Los cambios han sido estupendos», terció Maribel Pérez. «Miré, vi que éramos terceros y no me lo creía», indicó Bestué.
El ‘rey’ conservó su corona
Desde que el galo Renaud Lavillenie inició su rápida cuesta abajo, Armand Duplantis no ha tenido un verdadero rival con cara y ojos en el salto con pértiga hasta que la pasada temporada surgió ‘Manolo’ Karalis. El griego se elevó sobre 6,17 para situarse como segundo de siempre y está complicando al sueco intentar batir su récord mundial (6,31) al tener que asegurar la victoria.
Fue una final con cierto suspense por el error que cometió ‘Mondo’ en su primer intento sobre 6,00 tras superar a la primera 5,55 y 5,85, al igual que su rival. Sin embargo, el heleno también falló y ambos superaron los 600 centímetros a la segunda. A partir de ahí, iniciaron un juego de gato y ratón con muy buen rollo, con sonrisas y con retos continuos. Por cosas así, el atletismo es tan maravilloso. Uno piensa en el fútbol y…
Duplantis franqueó 6,10 a la primera y Karalis falló. Se dejó dos intentos para 6,15, pero el estadounidense de nacimiento también los saltó a la primera. La final acabó cuando Karalis no pudo con 6,20 y el escandinavo decidió que no era el día para intentar 6,32. Al final, oro para la gran estrella del atletismo mundial con récord de los Campeonatos (6,15), plata para el griego (6,00) y bronce para el francés Baptiste Thiery (5,85).
Las ‘Spanish Bubbles’, cuartas
El relevo largo femenino se quedó con la miel en los labios por culpa en parte de la mala suerte, ya que no salió bien parado de la ‘montonera’ de la segunda entrega que realizó Ana Prieto a Rocío Arroyo. Antes, Paula Sevilla lo dio todo en su quinta carrera en estos Europeos, ya que fue clave en la quinta posición del 4×400 mixto y acabó octava en la final tras superar las series y las semifinales.
Sin Noruegoa y, por consiguiente, sin Henriette Jaeger (oro en 400 lisos y en 4×400 mixto), los rivales se reforzaron mucho, con mención especial para Femke Broeders-Bol con Países Bajos en su regreso a la vuelta a la pista tras ser bronce en su primera temporada como ochocentista en una final para la historia que encumbró a Audrey Werro y que dio la plata a Keely Hodgkinson.
Pese al cansancio, Paula Sevilla entregó segunda (51.6) y Ana Prieto conservó esa posición hasta la recta, donde se vio frenada por el tráfico de rivales y acabó séptima (51.3). Rocío Arroyo empezó muy fuerte y recuperó posiciones, pero las perdió casi todas en la recta (sexta, 51.5). Blanca Hervás voló en la última posta (49.9), pero no pudo con los tres primeros equipos.
Broeders-Bol supo esperar su momento para cambiar en la última curva y dar el triunfo a los ‘oranje’ con 3:21.10, aventajando en 58 centésimas a las británicas. La italiana Elena Coiro corrió más de medio segundo más lenta que la madrileña, pero con 3:23.57 conservó el bronce por 82 centésimas en el segundo disparo español al poste en el cierre de los Europeos.
Tres finalistas, con ‘chocolate’ para Dani Arce
La final de 3.000 metros obstáculos fue la segunda mejor carrera en la pista para el equipo español por detrás del 800 masculino, aunque quedó el regusto amargo de la cuarta plaza de un Dani Arce que era segundo a la entrada en la última recta. Sensacional actuación para el joven Alejandro Quijada, que une la sexta plaza al título continental sub’23 que logró en 2023 en Espoo.
Tras recibir el bronce del Europeo de Múnich’22 a finales de 2023 por la descalificación del italiano Abdelwahed, el burgalés maniobró con inteligencia en el último mil en una carrera muy lenta hasta entonces. Sin embargo, quizá se obcecó con el alemán Frederik Ruppert, único europeo de la historia que ha sido capaz de bajar de los ocho minutos (7:57.80). Y lo pagó en los últimos metros.
Dani Arce tuvo que conformarse con la cuarta plaza (8:27.02), por detrás del citado Ruppert seis años después de su oro sub’23 (8:25.33), con el luxemburgués Ruben Querinjean segundo (8:25.61), el también germano Karl Bebendorf tercero (8:26.65) y un gran Quijada, sexto (8:29.15). «Lo he dado todo y he trabajado mucho para llegar en la mejor forma posible. Ya está, me han ganado tres», dijo Dani Arce visiblemente decepcionado.
Fátima Diame no pudo repetir el bronce en longitud de los dos últimos Mundiales bajo techo. La valenciana, única española en la final, compitió a buen nivel en una final muy exigente y acabó sexta con 6,80 (a cinco centímetros de su mejor registro). Ganó la italiana Larissa Iapichino (7,00), seguida por la británica Jazmin Sawyers (6,99) y por la francesa Hilary Kpatcha (6,98), quien dejó sin medalla a la lusa Agate de Sousa por dos centímetros.
Quinta con 6,94 metros fue la mejor saltadora de los últimos 10 años, una Malaika Mihambo que se emocionó en su retirada. La saludaron todas sus rivales, tuvo una sonrisa para cada una y al final no pudo evitar que le brotasen lágrimas. Se va una auténtica señora del atletismo, oro olímpico en Tokio’20 y plata en París’24, dos veces campeona mundial y dos veces campeona de Europa.
Las otras tres finales
La hispanocubana Yulenmis Aguilar acabó muy decepcionada con su novena posición en la final de jabalina con 57,06, muy lejos de los 61,83 que ha acreditado este año después de un calvario de lesiones y que la habrían dado la plata. Y claro, con su marca personal lograda como cubana (64,17), habría ganado sobrada.
No obstante, la atleta nacida en Bayamo debe analizar fríamente lo sucedido y entender que ha dado muchos pasos adelante tras una lesión en el hombro y una operación para solucionar otra muy complicada en el codo derecho. Los Ángeles está a dos años vista y hay mucho trabajo por delante. Ganó la croata Sara Kolak 10 años después de su oro en Río (62,43), seguida por la alemana Julia Ulbricht (61,53) y por la serbia Adriana Vilagos (60,93).
Con Marta Pérez como reciente mamá y con Esther Guerrero a la espera de su primer vástago, el ‘milqui’ ha estado huérfano de españolas en Birmingham y se saldó con la victoria de la gran favorita. Dos semanas después de ganar el 800 en los Juegos de la Commonwealth, Georgia Hunter Bell se mostró muy superior (4:07.78), con la polaca Klaudia Kazimierska segunda (4:08.80) y la lusa Patricia Silva tercera con 4:09.22 (hija del mítico Rui Silva)
Por último, Italia dio al sorpresa al imponerse en los 4×400 metros masculinos. Lorenzo Benati conservó la primera plaza con suspense (2:59.16) ante la incompleta ‘caza y captura’ del británico Charles Dobson (2:59.19), mientras que por detrás Países Bajos se colgó el bronce (2:59.49) y dejó sin medalla a sus vecinos belgas por dos centésimas.
Fuente: Sport










