La atleta María Pérez ha vuelto a demostrar que la grandeza de una deportista no se mide únicamente por las medallas que consigue. La atleta granadina se ha proclamado campeona de Europa en la media maratón de marcha en Birmingham 2026, pero ha sido un gesto con su principal rival y amiga, la italiana Antonella Palmisano, el que ha terminado conquistando a los aficionados.
Pérez ha vuelto a subir a lo más alto del podio en una competición internacional después de una carrera en la que, además de confirmar su dominio en la marcha, protagonizó varios momentos que reflejan la relación que mantiene con Palmisano.
La española ya llegaba al Europeo como una de las grandes referencias mundiales de la disciplina. En los Juegos Olímpicos de París 2024 consiguió el oro en el relevo mixto de marcha junto a Álvaro Martín y la medalla de plata en los 20 kilómetros marcha. Ahora ha añadido un nuevo oro europeo a un palmarés que sigue creciendo. Pero en Birmingham hubo algo que trascendió el resultado.
María Pérez protege a su rival en plena carrera
El momento que más comentarios ha generado se produjo durante los primeros kilómetros de la prueba. Palmisano, vigente campeona y una de las principales rivales de Pérez, tropezó ligeramente con una de las vallas del recorrido. La italiana perdió momentáneamente el equilibrio y María Pérez, que marchaba a su lado, reaccionó inmediatamente.
Maria Perez che prende per mano Antonella Palmisano e le dice mettiti in scia
ho le lacrime ❤️ pic.twitter.com/We9OjfeARt— Factotum⚫ (@priqueco) August 15, 2026
La granadina la cogió y levantó la valla y, acto seguido, se colocó delante de ella como gesto de protección ante una posible caída.
No era una acción necesaria para ganar la carrera. Tampoco una obligación de la competición. Fue simplemente un gesto instintivo de una atleta hacia otra.
Las imágenes no tardaron en circular por las redes sociales, donde numerosos aficionados destacaron la deportividad de Pérez y la relación existente entre ambas marchadoras. Y todavía quedaba otro momento que acabaría convirtiéndose en una de las imágenes del campeonato.
Esperó a Palmisano en la línea de meta
Después de completar la prueba y cruzar la línea de meta como campeona de Europa, María Pérez recibió la bandera de España y comenzó a celebrar su victoria. Pero la atleta no se marchó.
Pérez decidió quedarse esperando a que Antonella Palmisano terminara su carrera. Incluso tuvo que hacer caso omiso de las indicaciones de la organización y del equipo de seguridad del campeonato, que trataban de pedirle que se apartara de la zona de llegada.
🥇 Gana, espera a su amiga Antonella Palmisano pese a la negativa de los miembros de seguridad y la italiana la ‘corona como reina’ de la marcha.
María Pérez sigue demostrando valores que van más allá de medallas.#AtletismoRTVE #Birmingham2026 pic.twitter.com/Ao8FaM4iTC
— Teledeporte (@teledeporte) August 15, 2026
La española quería esperar a su compañera de competición.
Cuando finalmente Palmisano cruzó la línea de meta, ambas se fundieron en un abrazo. Y entonces llegó otro de los momentos más especiales de la jornada.
La italiana había preparado una corona hecha por ella misma para María Pérez y se la entregó para coronarla simbólicamente como la “reina de la marcha”.
Las cámaras captaron el momento y las imágenes volvieron a hacerse virales. La escena resumía en pocos segundos una rivalidad deportiva que, lejos de estar marcada únicamente por la competición, también está construida sobre una relación de respeto y admiración mutua.
Una amistad que viene de lejos
No es la primera vez que Pérez y Palmisano protagonizan un gesto de este tipo. En 2025, durante el Mundial de atletismo, ambas compartieron podio y la española llegó a referirse a la italiana como su “ídolo”.
Por eso, el oro europeo de Birmingham tuvo para María Pérez un pequeño sabor agridulce. La atleta estaba feliz por haber conseguido el título, pero lamentaba no haber podido compartir el podio con una de las personas que más admira dentro de la marcha.
Así lo explicó en declaraciones a los medios oficiales de la Real Federación Española de Atletismo (RFEA): «Estoy feliz por una parte y triste por otra, porque me hubiese gustado compartir el podio con Antonella Palmisano. He vivido con ella toda la preparación, sé cómo está, sé cómo ha demostrado y ha mantenido esa motivación de seguir trabajando muy duro con 35 años. Ojalá que esto sea un bache y sea más fuerte para el año que viene».














