La caricia del pueblo de Elche a la dormición de su patrona

Las Fiestas de Elche terminaron, pero no la devoción a su Virgen. Después de unos días grandes en los que La Vespra y La Festa llenan Santa María de representaciones únicas, y de jornadas en las que los ilicitanos viven noche y día entre actos, mascletàs y música, llega ese momento en el que parece que todo ha acabado. Es entonces cuando algunos vuelven a la basílica para encontrarse con la Virgen, para pedir salud, trabajo o simplemente acercarse a ella.

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