Novak Djokovic dijo adiós al torneo de Cincinnati en su debut. Empezó bien, con grandes golpes y dominando el partido, pero su físico dijo basta al inicio del segundo set. A partir de entonces, Thiago Tirante fue cogiendo confianza y aprovechó una situación que se le puso en bandeja. Serias dudas en cuanto al rendimiento que pueda dar el serbio en el US Open.
El jugador balcánico no perdía en este torneo desde el año 2019, ya que en las dos últimas ediciones en las que había participado había levantado el trofeo. En el segundo set, tuvo que ser atendido por los médicos después de un juego tremendamente largo (16 minutos). Tras esa pausa, no fue capaz de ganar ni un solo punto al resto en lo que quedaba de segunda manga.
«Antes que nada, felicito a mi oponente hoy. Sinceramente, no ha sido un partido agradable para mí. Así me he sentido. No ha sido la primera vez y no será la última. Así son las cosas. Las condiciones no son el problema. Es por un problema de salud que tengo. Lo llevo sufriendo desde hace ya muchos años. Me causa muchos problemas, especialmente cuando hace mucha humedad y calor», analizó Nole.
«Sabía que estas condiciones iban a perjudicarme, pero también hay otras cosas: los nervios y todo lo que conlleva un partido como este. Todo eso empeora más la situación y eso es lo que ha ocurrido», prosiguió, antes de poner en duda si volverá a jugar en Cincinnati: «Espero poder hacerlo, pero por desgracia ahora mismo parece más probable que no lo haga. Veremos qué nos depara el futuro».
Novak Djokovic, durante el encuentro ante Thiago Tirante / X
Djokovic llegará al US Open del mismo modo que en Wimbledon y en Roland Garros: sin victorias previas en esa superficie. No será un reto nada fácil para el serbio, que cada vez sufre más en los partidos extremadamente físicos. Eso sí, en Wimbledon resistió a una batalla de más de cinco horas contra Felix Auger-Aliassime para plantarse en las semifinales.
Mal rendimiento en Masters 1000
Los resultados de Nole esta temporada en torneos que no han sido Masters 1000 han dejado mucho que desear. En ninguno de ellos ha alcanzado los cuartos de final, habiendo participado en Indian Wells, Roma y Cincinnati. Ha dejado totalmente de lado este tipo de torneos, que ya no le motivan, y se centra únicamente en seguir activo para los Grand Slams.
En la pasada edición del US Open, Djokovic llegó a semifinales y perdió contra un impresionante Alcaraz. Al serbio siempre se le ha dado bien jugar en Nueva York, y quizá goce de un especial trato para que sus partidos se jueguen en sesión nocturna, intentando evitar golpes de calor como el que sufrió ante Tirante. Sin embargo, no bastará únicamente con eso; también deberá estar fresco de piernas y rozar la perfección en lo tenístico.
Fuente: Sport











